El administrador General de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ricardo Anguizola, manifestó que se investiga la situación técnica y jurídica de la actividad exploratoria que realiza la empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) en El Valle de Antón.
Agregó que la investigación se da luego de que residentes de El Valle mostraran su preocupación por los trabajos de exploración que realiza la compañía ETESA con el objetivo de evaluar la posibilidad de generar energía geotérmica.
Explicó que el 29 de octubre de 1998 la ANAM aprobó la declaración de impacto ambiental, presentada por ETESA para perforar un pozo exploratorio de 2 mil metros de profundidad, uno de reinyección de 600 metros y uno degradiente de 100 metros, además de la construcción de una presa en la quebrada Embalsadero, ubicado en El Valle de Antón.
Una vez iniciadas las actividades de excavación, la comunidad coclesana ha manifestado en diversas ocasiones su inconformidad por el proyecto debido a que desconocen cuáles son los riesgos para su salud y el ambiente.
En ese sentido los quejosos acudieron ante el defensor del pueblo, Italo Antinori para que convocara una reunión en la que participaron, representantes de ETESA, el subdirector general de ANAM, Gonzalo Menéndez y los más de 200 habitantes de esa región coclesana.
En la reunión Menéndez aseguró a los antoneros que la institución no permitiría que los trabajos continuaran si esto representa daños a la ecología, pero aclaró que luego de realizada la investigación, si ésta determina que la empresa tomó las medidas de seguridad necesarias para evitar tales daños, entonces el proyecto continuará.
Por su parte, Antinori manifestó que existe una situación anómala en cuanto a la forma en que se desarrolla el proyecto porque ya se han visto afectados los residentes del lugar, quienes han denunciado que el agua caliente que está saliendo de la tierra está dañando plantas y árboles, mientras que en el área de la presa que se ha construido para tener agua en reserva para las perforaciones, los árboles se han caído.
En tanto los representantes de ETESA explicaron cómo se realizan las exploraciones, asegurando que no existe ningún tipo de peligro para la comunidad vallera.
Anguizola se comprometió a que una vez finalizada la investigación comunicará a ambas partes sobre los resultados de la misma y garantizó que aplicará las medidas legales y reglamentarias que correspondan para asegurar la conservación de los recursos naturales, por lo que ha dado instrucciones para que los estudios se realicen en el menor tiempo posible.