A pesar de esto, los beneficios siguen siendo muy pocos, puesto que si llueve muy fuerte, el río Zaratí aumenta su caudal y la sedimentación no permite que haya agua en Penonomé.
Actualmente, la planta potabilizadora no cuenta con una bomba succionadora de sedimento, lo que impide la distribución de agua potable.
En Penonomé, hace dos años la comunidad se abastecía de pozos y turbinas. Cada barriada o comunidad poseía un tanque gigante con miles de galones de agua y, escasamente, presentaba problemas de falta de agua.
Algunos penonomeños indicaron que, con la llegada de la potabilizadora, el problema se agravó y es necesaria una pronta solución.
Heraclio Quirós, presidente del grupo Proconstrucción de la planta potabilizadora, dijo que el problema que confrontan es serio.
Manifestó que nunca pensó que cada vez que lloviera fuerte, el agua se iba a ir en todo el distrito.
A pesar de que el IDAAN asegura que no hay problemas en esta planta, ya que funciona a la perfección, Quirós conformó un grupo que ahora busca mejorar el servicio de distribución de agua.
El señor Heraclio tiene un memorial con cientos de firmas, donde expresa que la empresa APROCOSA, que construyó la planta, y el IDAAN les mintieron.
Aseguró que esta planta, según los ingenieros, debía tener una capacidad parecida a un edificio de diez pisos, pero no fue cierto.
En tanto, los residentes de la barriada Villa Bonita manifestaron que cuando tenían su tanque de agua, no presentaban estos problemas.
Alegan que, además de la falta del líquido, su calidad es pésima, ya que tiene mal sabor y un color extraño.
Darío Fernández, gobernador de Coclé, explicó que durante el invierno, el río crece e inunda los pozos en donde están las reservas de la planta potabilizadora.
Manifestó que, al llenarse de esta agua, se contamina con tierra, arena, hojas, sedimentos y hasta ramas grandes.
Acotó que cuando esto sucede, las succionadoras de agua no funcionan normalmente y pueden quemarse.
En tanto, José Fierro, ingeniero encargado de la construcción de la planta, enfatizó que existe la posibilidad de utilizar bombas de extracción de sedimentos para evitar el problema.
Mixi Gómez, encargada de la planta potabilizadora, explicó que el problema actual se da por las crecidas del río.
Acotó que cuando llueve mucho en la cabecera del río Zaratí, la turbiedad es muy alta y el río arrastra hojas y troncos, a pesar de que la planta tiene una malla para evitar las filtraciones.
Mencionó que se estudia la posibilidad de instalar un nuevo sistema, pero se harán pruebas iniciales.
Aclaró que todo en la planta trabaja normal, pero la preocupación se da cuando llueve fuerte.
Afirmó que todas las semanas se le da mantenimiento a la planta en horas de la noche.
La empresa APROCOSA, S.A. se comprometió a llevar una bomba succionadora de sedimentos a la planta potabilizadora para lograr limpiar el foso, ya que éste es profundo y no se puede introducir a una persona para que lo limpie.
La planta potabilizadora de Penonomé fue inaugurada hace dos años.
Está ubicada en la comunidad de Chigoré de Penonomé, y los tanques de reserva se localizan cerca del río Zaratí.
El proceso de la clorificación y dosificación del agua es automático; pero, para prevenir las filtraciones, se instalaron enormes mallas.