Lo que dice sobre la privatización del servicio
- Como Cámara de Turismo estábamos apoyando a las autoridades para crear un programa de recolección, pero repentinamente se ha dado una gran cantidad de ilegalidades y se percibe que cada quien anda buscando el beneficio de su bolsillo.
- Cámara de Turismo
Ayer el Palacio de Gobierno de la provincia de Bocas del Toro, situado en la paradisiaca y turística Isla Colón, amaneció lleno de basura y gallinazos.
Un grupo de ciudadanos residentes en la isla decidió depositar bolsas de basura ante las cuatro puertas de acceso al edificio como medida de protesta por la privatización del servicio de recolección y la imposición de nuevos impuestos para la población.

La molestia es tanta que hasta ya se habla de revocarle el mandato al alcalde, José Anderson, quien, según se informó, está fuera del país.
Mixila Lee, vocera de la comunidad, aseguró que los decretos alcaldicios aprobados para la privatización de la recolección de los desperdicios y el cobro de 20 centavos por cada botella de agua o lata que se compre en la isla deben ser derogados.

Los turistas que permanecen en la isla tomaban fotos y se asombraban de lo que observaban en un lugar al que llegan en busca de aire puro y tranquilidad, pero ayer lo que encontraron fue hediondez y una población convulsionada.
Juan Pablo De Caro, presidente de la Cámara de Turismo de Bocas del Toro, dijo que como Cámara preocupada por el bienestar de los habitantes del sector, estaban apoyando a las autoridades para crear un programa especial de recolección de basura, pero repentinamente “se ha dado una gran cantidad de ilegalidades y se percibe que cada quien anda buscando el beneficio de su bolsillo”.

Eligio Binns, exalcalde del distrito de Bocas del Toro, por su parte, dijo que la ley permite solicitar la revocatoria de un alcalde a través de una solicitud al Tribunal Electoral, que tendría que celebrar un comicio especial para que la población manifieste su voluntad.
En horas de la tarde, los manifestantes, con pancartas en mano, realizaron un mitin en el parque de calle tercera y anunciaron que hoy viernes continuarán desarrollando actividades de presión.
“Solicitamos auditar la administración del alcalde José Anderson” y “Alcaldes y concejales ¿dónde están nuestros impuestos” era el texto de dos de las pancartas que portaban los airados isleños.
Alba Taguado, una de las dirigentes, dijo que es manifiesta la incompetencia de las autoridades alcaldicias, a tal grado que los manifestantes tiraron la basura en horas de la madrugada y hasta las tres de la tarde aún no habían sido capaces de recogerla y despejar el lugar, con el consiguiente espectáculo que apreciaban propios y extraños.
Taguado agregó que precisamente en horas del mediodía recibieron la información de que cuatro buses fletados de turistas estaban en el puesto fronterizo de Guabito procedentes de Costa Rica y Argentina, pues la región está en su época alta de la actividad, y lo primero que van a ver será la basura, los gallinazos y perros.
Aumento hasta de 600%.
Una tabla de precios a la que tuvo acceso Panamá América indica que el precio más bajo a pagar es por la recolección de 40 bolsas pequeñas de basura al mes, a un costo de 60 dólares; mientras que el precio máximo, en el caso de los restaurantes y hoteles, sería de 600 dólares por 400 bolsas de basura pequeñas. En adición, por cada bolsa extra se cobrarían 3 dólares.
Anteriormente, por la recolección de basura que ahora valdrá 60 dólares, se pagaban solo 7 dólares. Y los hoteles y restaurantes que ahora pagarán un mínimo de 600 dólares, solían pagar 60 dólares.
Se informó que la empresa encargada de esta recolección es Will Power Corporation, perteneciente a una persona extranjera.
Cabe destacar que el problema de la basura data de hace aproximadamente un año, pero no fue hasta la semana pasada cuando se hicieron efectivas las medidas municipales que molestaron a propios y extraños.
Isla Colón es visitada por miles de turistas cada mes y la calle tercera, donde fue tirada la basura, es el lugar de mayor tránsito de la ciudad por quedar cerca de los principales restaurantes y hoteles.
Impuestos cuestionados.
A fines del año pasado, autoridades municipales anunciaron que a partir del 1 de enero entrarían en vigencia dos nuevos impuestos para los visitantes que ingresen a la isla por cualquier vía.
El impuesto ambiental es de 3 dólares para los turistas que llegan por el aeropuerto y de 2 dólares para quienes lo hagan vía marítima.
Este cobro ha sido cuestionado por la Cámara de Turismo, la cual, en su momento, planteó que la medida era inconstitucional y que aumentar los impuestos solo ahuyentaría a los turistas. Frente a los cuestionamientos, autoridades municipales explicaron que el dinero recaudado sería para que el Municipio cumpliera compromisos y se pudieran a atender las obras de los representantes de corregimiento.