Elodia Martínez, de 74 años, la mayor de las hijas de don Román, expresó que toda su vida ha admirado a su padre porque a pesar de ser una persona humilde fue muy luchador y siempre se preocupó por llevar el sustento a su hogar, nunca se le conoció un vicio y todo lo que ganaba trabajando lo llevaba a la casa. Llevar una vida alejada de los vicios es lo que precisamente ha mantenido a Don Román gozando de buena salud a sus 102 años. "Mi papá está lúcido y todavía es él quien da las órdenes en la casa", expresa Elodia.
Este señor es admirado y querido en la comunidad porque se le conoce como un caballero, hombre amable, honesto y de buen trato con la gente. "Siempre agradeceré a mi padre habernos criado con amor, a tal punto que los 12 hermanos somos muy unidos y nos queremos", contó Noris Martínez, la hija menor de 55 años.