El centro de salud más cercano para transportar a un enfermo desde las comunidades de El Chileno, Aguacate y El Cruce, es el ubicado en el Cacao, a una hora de camino en auto y a otras más a caballo o a pie, especialmente durante la época de lluvias, cuando el camino se torna intransitable inclusive para las "chivas".
Otra opción es viajar hacia el Centro de Salud de Lídice, igualmente son varias horas de camino y aunque existe la buena voluntad de los transportistas, es poco lo que se puede lograr cuando las lluvias arrecian.
Porfirio Gómez, morador del área, alega que la construcción de un puesto o subcentro de salud es urgente, considerando que los más cercanos distan a una hora y dos horas de camino, siendo el sitio más adecuado el sector de Altos del Cruce, en donde convergen otras pequeñas comunidades.
Aunque tal petición no se ha hecho formalmente al Gobierno, si se ha expuesto la necesidad a las autoridades regional de Salud en Panamá Oeste.
Cuando algún enfermo se agrava, asegura Gómez, es menester transportarlo en hamacas a alguno de los dos centros de salud, para lo cual se requiere de la ayuda de varios hombres, ello implica un gran sacrificio y esfuerzo dada las pésimas condiciones del camino.
Como mínimo para transportar a un enfermo en hamaca se necesitan 10 personas, las cuales se relevan durante las tres horas de travesía hacia el puesto más cercano de salud, tomando algunos descansos en el trayecto, lo cual solo es posible según la gravedad del enfermo.
Pedro Chirú, asegura haber transportado a varios de sus paisanos en hamaca, lastimosamente algunos de ellos han fallecido en el trayecto, teniendo que devolverse al pueblo cargando el cuerpo del difunto.
Cuenta que al transportar desde Aguacate al suegro de un vecino, durante el camino se logró reunir a un grupo de hombres durante la travesía, haciendo un tiempo de hora y media hasta Lídice. Llegando a la Loma de Filipina, notaron que el enfermo roncaba, pensando que éste dormía continuaron el viaje, al llegar a Lídice y bajarlo de la hamaca, se percataron que había fallecido en el viaje, lo cual fue certificado por los galenos del Centro de Salud.
La recomendación de los funcionarios de salud fue cargar con el muerto devuelta hacia la comunidad. Para Pedro Chirú, esa vida se perdió por el mal estado de la carretera y la falta de un puesto o subcentro de salud dentro de la comunidad. En su memoria Chiru recuerda la muerte de dos niños de cuatro y dos años a causa de una extraña enfermedad que los debilitó.
Agrega además que en 1999 durante la campaña presidencial de la presidenta Mireya Moscoso, esta les prometió la construcción de la carretera lo cual nunca ha sido cumplido. Mientras esta promesa no se cumpla más muertes podrían suscitarse en estas comunidades, aun cuando exista la solidaridad de los residentes del área.