A raíz del clamor de los afectados, surge la Unidad de Hurto Pecuario de la Policía Técnica Judicial (PTJ), que inicialmente tuvo carácter regional en las zonas más afectadas que en la actualidad tiene jurisdicción nacional.
Según las estadísticas preliminares que mantiene la unidad, sólo en los seis primeros meses del presente año se han recibido unas 288 denuncias, de las cuales 243 ya han sido tramitadas y se encuentran en manos de la autoridad competente.
En este mismo periodo y referente a estas denuncias, se ha contabilizado el hurto de 626 animales en el país, de los cuales, según el jefe de la Unidad de Hurto Pecuario de la PTJ, Wilfredo Hurtado, se han recuperado 220 reses vivas, además se ha determinado el sacrificio de 75 y se continúa en la búsqueda del resto.
Ante esta realidad, según detalló el inspector Hurtado, se han montado diversos operativos e investigaciones en el país y se ha logrado la aprehensión de unas 150 personas, a quienes se les investiga por su presunta vinculación con este tipo de delitos, en tanto que de esta cifra, unas 90 se les ha decretado una detención preventiva.
El funcionario detalló que por este tipo de hechos delictivos se han registrado unos B/. 250 mil en pérdidas, no obstante, con las acciones de lucha en contra de este flagelo se ha logrado recuperar cerca del 50% de esta cantidad.
Y es que los cuatreros, según lo expresado por Hurtado, se valen de todo tipo de artimañas para seguir adelante, sin embargo, las acciones de control han arrojado resultados muy positivos, esto pese a las limitaciones contra las cuales se tienen que luchar.
En recientes acciones ejecutadas en las provincias centrales denominada "Operación Tauro 2", se han identificado una serie de rutas por medio de las cuales los cuatreros se mueven a fin de evadir los puestos de vigilancia.
Con ello se ha detectado que la mayoría de los animales son robados, y se busca la forma de que sean trasladados a otras provincias lejanas para tratar de evadir a la justicia y despistar a los dueños.
Según Hurtado, la situación es producto de la falta de control o de la confección de una guía de transporte adecuada.
Para los delincuentes resulta relativamente fácil la utilización de rutas alternas para evadir las instalaciones de vigilancia, por ejemplo, y según las investigaciones realizadas, en Azuero viajan por un trayecto que inicia desde Chitré hasta Pesé, de este poblado se trasladan a Ocú y de este lugar llegan a Atalaya, evaden los controles en Divisa y trasladan los animales a Soná y otras regiones.
También al llegar a Ocú describen otra trayectoria en caso de que Veraguas no sea el destino final, puesto optan por viajar a la comunidad de Pedernal y por medio del área cañera llegan al distrito de Calobre y a Jaguito en Coclé para luego seguir con su trayecto.
De igual forma en Chiriquí existen diversas rutas para evadir el puesto de control de Jacú. Traspasan las reses robadas por las fincas independientes o por el sector de Río Sereno por el área fronteriza y en muchas ocasiones trasladan los animales robados a fincas en Costa Rica.
En este sentido, Hurtado señaló que gran cantidad de los casos de hurto pecuario, específicamente de caballos, que se cometen en Panamá, tienen como destino final la hermana República de Costa Rica y en estos puntos fronterizos se han recuperado una cantidad considerable de animales.
Ante tal panorama, expresó que las acciones y operativos continuarán adelante, puesto que ya se tiene una programación para la aplicación de operativos similares al Tauro 2, esta vez en regiones como Panamá, Coclé, Colón y Darién, donde también se presentan casos.
Al tiempo que se planifican estas acciones, anunció, se trabaja para corregir una de las principales limitantes con las que se enfrentan, como las guías de transporte de ganado, que en la mayoría de los casos, no son elaboradas de la mejor forma.
Mencionó que se ha sugerido la confección de una guía única que sea de uso obligatorio en todos los municipios del país, a fin de unificar este formulario y que todas contengan la información completa, que es necesaria para el proceso de revisión de las autoridades.
Se está sugiriendo además que se construyan garitas techadas en los puestos de vigilancia, a fin de que no existan impedimentos para los inspectores al momento de hacer las revisiones, las cuales se dificultan actualmente por las inclemencias del tiempo.
Para Hurtado, los ganaderos y demás personas relacionadas a este sector tienen en sus manos la principal colaboración para erradicar este mal, por lo que se lleva a cabo una campaña de concienciación para que denuncien el mal; trasladen animales sólo de 6:00 de la mañana a 6:00 de la tarde y cumplan al pie de la letra con requisitos como la utilización de guías adecuadas y completas, además de los certificados de sangría.
Todo ello en conjunto con las iniciativas que pretenden la conformación de un grupo de lucha en contra del cuatrerismo, en el cual estén involucrados, además de la PTJ, la Policía Nacional, Cuarentena Agropecuaria y las distintas alcaldías y corregidurías, debe arrojar un resultado muy halagador en cuanto a la erradicación de este mal, añadió. El sacrificio de reses es el destino final con que terminan la mayoría de los hurtos pecuarios en Chiriquí.
Los últimos días han registrado un leve ascenso que afecta la producción ganadera en esta región, señaló el vicepresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos, capítulo de Chiriquí, (ANAGAN), Olmedo Esquivel.
"Hay un incremento galopante del hurto pecuario donde el destino final de la carne son los centros de expendios, tiendas o abarroterías, siendo la principal sospecha los comercios de los asiáticos, porque algunos se les ha sorprendido con carnes de dudosa procedencia", expresó.
A criterio de Esquivel, este incremento se debe al elevado nivel de desempleo existente, que ha colapsado con el problema bananero y del café.
Catalogó que la situación se está proliferando a nivel nacional y la ANAGAN llevará las quejas a su Asamblea Nacional que se efectuará los próximos días.
Por otro lado, indicó que la mano de obra en la ganadería está colapsando porque los precios de la carne se han disparado por debajo de lo normal debido a que las exportaciones están paralizadas.
Además, mencionó que estos hurtos pecuarios se relacionan a diversos factores, entre ellos la inoperancia de la garita que se encuentra cerca del río Risacua.
"Existe una diversidad de caminos adyacentes para evadirla, por lo que hemos solicitado a las autoridades del distrito de David y la provincia para trasladarla a la entrada del corregimiento de Chiriquí hacia Gualaca, porque de allí se puede monitorear todo el ganado proveniente de diferentes lugares incluso de Bocas del Toro", puntualizó Esquivel. Expresó que en cuanto a las maniobras de robo, esta actividad la realizan más de una persona. Aseguró que se han reportado que algunos taxis son utilizados para transportar la carne del ganado de forma ilícita de un lugar a otro, siendo colocado en el maletero o la parte posterior del automóvil, y de allí se distribuye.
Este es un trabajo que para controlarlo se tiene que hacer de manera integrada, afirmó.
Agregó que este hurto no sólo se limita al robo a los animales, sino que se llevan los equipos que se utilizan en los potreros y en las lecherías.
De acuerdo con fuentes de la PTJ, se presume que los principales móviles de los hurtos pecuarios en esta región del país son el sacrificio de las reses para la venta, ya que se han encontrado partes del animal sacrificado en el lugar de los hechos.
Indicaron que los lugares que tienen el mayor índice de estos casos están en el área periférica de David (San Pablo, Las Lomas, entre otras), en el oriente Chiricano (San Lorenzo, San Juan, Juay, entre otros), Puerto Armuelles, Río Sereno y Bugaba (San Andrés).
En cuanto al área fronteriza afirmaron que hay un sinnúmero de pasos del lado tico por donde se puede transportar animales sin que las autoridades sospechen.
Al momento de realizar esta entrevista con la PTJ, se registraron dos hurtos pecuarios en lugares aledaños Querévalos y Las Lomas.
La PTJ destacó que continuarán con los operativos nocturnos para detectar la forma en que operaran los delincuentes, además se está visitando a los establecimientos comerciales con funcionarios de Control de Alimentos para detectar la procedencia de los productos cárnicos.
Sin embargo, de acuerdo con los registros de ingresos de la Fiscalía Tercera de Circuito de Chiriquí, se ha podido establecer que para esta época del año el delito de hurto pecuario ha mantenido una incidencia regular en comparación con los otros años (2000-2001).
En los hurtos pecuarios se da el sacrificio de las reses en las fincas o potreros donde se encuentran que es la forma más común en que operan, no obstante, es una modalidad pero no es una conducta principal.
Aseguró que en muchas ocasiones han podido recuperar el animal, en otros lamentablemente no se ha hecho, por lo que no se puede asegurar el destino.
Explicó que dentro de la provincia de Chiriquí se ha podido detectar a pequeños grupos organizados y también son personas individuales en comunidades que los hacen con el propósito de obtener dinero mediante la venta del producto cárnico.
Por otro lado, mencionó que en el sector fronterizo de Paso Canoa, Río Sereno y Barú con Costa Rica, se ha registrado en mayor magnitud el hurto de caballos.
No obstante, agregó que a principio del año registraron un caso de reses que habían sido trasladados para el lado tico, sin que pudieran recuperarse.
"La conducta más usual es el traslado de caballos, ya que en el sector de Costa Rica se dedican a la compra de equinos para procesarla y utilizada sus carnes", añadió.
Precisó que se tienen informes de algunos caballos que han sido trasladados al sector de Costa Rica, esta situación obedece a la falta de marca o de hierros que tienen los animales equinos y que dificulta en muchas ocasiones determinar su propiedad. El hurto pecuario está tipificado en el artículo 184 donde se impone una pena de 30 meses a seis años de prisión, inclusive existen agravantes que establecen penas de cuatro a seis años y también sanciones que van de cinco a seis años cuando se determina violencia o alteración en las marcas o ferretes que presentan los animales.
A través de la Fiscalía Tercera se ha logrado diversas condenas de personas que se dedican o han estado sindicadas con los delitos de hurto pecuario.
La represión del delito no sólo está a cargo de los funcionarios del Ministerio Público, sino de acuerdo a las normas e instrucciones procesales que están desarrolladas en los códigos, también los jueces tienen derecho a imponer las sanciones más rigurosas con que se cuenta en el derecho sustantivo.
Por su parte, el Código Administrativo regula la actividad pecuaria, la cual establece o prohíbe que se puedan transportar posterior a las seis de la tarde animales vacunos de un lugar a otro. Sin embargo, esta situación se ha regulado en la provincia chiricana través de la vigilancia que mantienen los miembros de la Policía Nacional en las garitas de control donde impide el paso de animales a horas no adecuadas.