Los tres años que permaneció en Colombia, luego de ser deportado por el gobierno anterior, fueron traumáticos para Luis Ladeutt, quien a pesar de pedir clemencia a las autoridades de esa época, la solicitud de regresar al país fue ignorada.
Ladeutt ha vuelto, luego de que la presidenta Mireya Moscoso permitiera su regreso, concediéndole a Mirna Prens el mejor regalo que una madre pueda recibir: tener a su hijo a su lado.
El exdirigente del Movimiento de Desempleados de Colón (MODESCO) relata que fue dejado en Colombia sólo con la ropa que vestía, sin dinero y a merced de las inclemencias del tiempo, el hambre y la soledad que pudo aliviar al llegar donde unos familiares que lo conocieron de bebé y le brindaron de adulto, la ayuda que nunca pensó encontrarla en una tierra extraña.
Ladeutt afirma que al no poder trabajar en Colombia, se dedicó a realizar "camarones" (trabajos temporales). Vendió desde pescado hasta muebles que recogía de los basureros de Cartagena de Indias, también lustró zapatos y sirvió de guía turístico a los panameños que visitan el hermano país que lo acogió.
Cualquier trabajo era importante porque necesitaba obtener dinero para compartirlo con la humilde familia con la que residía.
"En varias ocasiones estuve día y noche en las calles, rebuscado entre la basura algo con qué obtener dinero", dijo.
Quizás las angustias y sinsabores por los que atravesaba su hijo provocaron que el estado de salud de doña Mirna empeorara, porque a pesar de pedir en reiteradas ocasiones al expresidente Ernesto Pérez Balladares el retorno de su hijo, éste nunca contestó a su petición.
El joven dirigente recuerda que al hablar por teléfono con su madre, ésta rompía a llorar, haciéndolo sentirse en muchas ocasiones, culpable por hacerla sufrir. Sin embargo, afirma con tono enérgico, "será un pecado luchar en las calles por lograr empleos para los que no tienen" y esto ser una causa para "enviarte fuera del país".
Y es que Luis Ladeutt conoce quiénes lo intentaron ayudar y las diligencias eran rechazadas por los antiguos gobernantes y quiénes le extendieron la mano desde Panamá para que no pasara malos momentos. "A esas personas no las puedo olvidar y estoy muy agradecido".
NO GUARDO RENCOR
No quiero hablar de Pérez Balladares, él sabe lo que hizo y cómo me alejo de mi familia, pero como cristiano le pido a Dios que lo bendiga y le conceda estar junto a su madre y no separado como me ocurrió a mí", expresó.
El 14 de octubre de 1997, integrantes del Movimiento de Desempleados de Colón protagonizaron un incidente en las oficinas principales del Ministerio de Vivienda, hecho que para las bases de esta agrupación popular fue motivado por el Gobierno, para que entraran en acción las unidades antidisturbios de la Policía Nacional. Ese día más de 20 desempleados fueron sancionados a 15 días de arresto y enviados a la isla de Coiba, mientras Luis Ladeutt fue llevado a un lugar desconocido donde asegura lo golpearon dos policías que puede identificar y posteriormente lo trasladaron al aeropuerto de Tocumen, desde donde lo enviaron a Colombia, pidiendo refugio en una iglesia de Cali.
Sus primeros días en esa segunda deportación fueron un verdadero calvario, sentencia Ladeutt, porque no pudo comunicarse con su madre hasta cuatro días después de llegar.
La desesperación del exdirigente al no recibir respuestas de las cartas enviadas al ex presidente Ernesto Pérez Balladares para que le permitiera retornar a Panamá, lo obligó a embarcarse de polizón en una motonave, en la cual su vida corría peligro por las amenazas recibidas cuando lo descubrieron, porque lo iban a lanzar al mar y sería presa de los tiburones de las aguas del atlántico. Ladeutt logra en julio de 1998 ingresar ilegalmente por las costas de Nombre de Dios y llegar a casa de su madre y ocultarse en varios lugares, porque ya se conocía de su ingreso clandestino y el peligro que representaba a pocas semanas del referéndum para la reelección presidencial.
En una madrugada lluviosa cuando intentaba visitar a sus hijos, Ladeutt es sorprendido por una ronda policial, llevado a la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) donde fue remitido a Migración y enviado en menos de cinco horas a Colombia a pesar de pedir clemencia al gobierno del ex mandatario Pérez Balladares.
EL REENCUENTRO
Con su retorno a Panamá y el reencuentro con su madre e hijos concedido por la actual administración gubernamental, Luis Ladeutt manifiesta estar agradecido con la presidenta Mireya Moscoso, por responder al llamado hecho por su madre de tener a su hijo de vuelta a casa.
La filosofía del ex dirigente ha cambiado, indica que el grupo que dirigió (MODESCO) se ha politizado y existe una corrupción por lo que no tiene interés en regresar y estar al frente de éste o cualquier grupo. Agregó que cumplió en su momento con su pueblo y se siente satisfecho.
Ladeutt recibe con gusto la decisión del gobierno y las diligencias de la Defensoría del Pueblo, de amigos muy allegados y reconoce inclusive el apoyo que en todo momento brindó el legislador perredista Miguel Bush a su familia durante su ausencia, iniciando desde ahora una vida nueva junto a su madre, hermana y sus dos hijos a quienes le corresponde educar y cuidar.
Esta fue la Navidad más feliz en la casa de doña Mirna Prens porque tiene a sus hijos en casa, de seguro su salud mejorará.
La Nochebuena la pasaron en familia y en una misa de acción de gracia, el padre Alan McLellan de la Parroquia de la Medalla Milagrosa, le concedió a Luis colocar al Niño Dios en el nacimiento de la iglesia de la ciudad de Colón.