Provincias

Las aguas arrasaron con todo

Se habilitaron cinco refugios para las personas afectadas. En el gimnasio municipal de San Lorenzo, en la Junta Comunal de Progreso, en el Colegio Secundario de Divalá, en la Iglesia Cuadrangular de La Esperanza y en la Iglesia de Majagual.


CON lágrimas recorriendo sus mejillas y con un hijo entre sus brazos, a Yolanda Pimentel sólo le queda lamentarse por lo que está ocurriendo en su pueblo, Divalá. Y es que las fuertes lluvias en combinación con la crecida de los ríos han dejado centenares de damnificados en la provincia de Chiriquí, entre los que está Yolanda.
Le dolió en el alma dejar su hogar a la intemperie, pero sus cuatro hijos necesitaban refugio. Salió en horas de la noche de este miércoles, con su ropa completamente mojada junto a su madre.
La cena prácticamente terminada, pero no pudieron comer; el aguacero y el desbordamiento de los ríos se lo impidieron.
Catalina Gallardo, madre de Yolanda, explicó que no les quedó otra alternativa porque el río Gariché y el río Chiriquí Viejo se habían desbordado.
"La mayoría de las casas estaban inundadas por el agua cuando nos sacaron del lugar; la situación era muy crítica, uno vive de la agricultura y de lo que puede hacer, pero con esto todo se va a pique", dijo.
La única esperanza que le quedaba a las familias de estas comunidades era la agricultura. A punto de cosechar el arroz, el maíz, los plátanos y las yucas que sembraron, el río se lo tragó todo.
La mayor preocupación es qué ocurrirá con ellos después que el río vuelva a su normalidad, tal vez muchos no podrán contar con los productos que habían sembrado para su subsistencia en los meses venideros.
Gallardo recordó que hace varios años atrás el río los había sorprendido. Esta vez, desconocen qué van a comer en los próximos.
En su mente quedará el recuerdo que sus nietos durmieron toda la noche con frío porque la ropa la tenían completamente mojada.
Dijo que salieron sin nada, sólo con los niños en los brazos y en la casa se les mojó todo lo que tenían dentro.
"Nosotros comimos ayer al medio día, pero por estar recogiendo pollos y las cositas que tenemos no pudimos cenar. Eso estaba que no escampaba y mi miedo era que el río nos llevará", expresó.
Los niños que se enfermaron fueron atendidos por las dependencias de salud que están en este lugar. Ahora resta esperar que tengan una mejor suerte.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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