Un informe del Cuerpo de Bomberos de Herrera refleja que 128 hectáreas, entre sembradíos de árboles de teca, pasto mejorado, arbustos, herbazales, matorrales y rastrojo, se han visto afectadas por las quemas en las partes bajas de este sector del país.
El documento indica que en relación con las partes se dañaron 200 hectáreas, entre quemas e incendios forestales.
El ambientalista y sociólogo Milciades Pinzón señaló que las quemas y los incendios acentúan los problemas ambientales en la región de Azuero.
“Esta cultura es una herencia indígena, que se mezcla con la llegada de los españoles y persiste hasta la actualidad”, añadió.
A juicio del experto en temas ambientales, los costos de producción empeoran la crisis en el agro, y produce problemas económicos a los productores menos favorecidos.
Indicó que el área cañera en los últimos años está creciendo en esta región, y esto produce un incendio que tiene serias repercusiones en la calidad del ambiente en una zona que ya está maltrecha.
Afirmó que los incendios de cualquier tipo producen la degradación de los suelos, deterioro de las condiciones ambientales en los asentamientos humanos.