Lindabella, es un barco de abanderamiento panameño que desde el 22 de marzo se encuentra varado en el muelle del Puerto Aguadulce, en espera de ser equipado de tucas de teca y pino, provenientes de Cañasilla, Río de Jesús y Soná.
Jorge Rojas, administrador de la embarcación, manifestó que lo que hicieron fue un abuso de autoridad, pues es un hombre enfermo, y aún no acepta ver su barco todo deteriorado.
Rojas, señaló que es una falta de respeto lo que hicieron y por eso impondrán la demanda, ya que llegaron y comenzaron a romper todo, además les quietaron el celular a los tripulantes, lo que califica como denigrante, porque a los trabajadores del barco los obligaron a destrozar todo y a meterse en unos tanques.
Alegó que lo peor de todo es que no encontraron nada, porque ellos no andan en malos pasos y se ganan la vida honestamente.
También cuestionó la manera en que unidades de la Fiscalía de Drogas, realizaron el allanamiento, pues dijo que en Colombia, cuando se realizaban revisiones, lo hacen con moderación, y se les entregaba un certificado.
Alegó que ellos se dedican a transportar madera, debido a que tienen un contrato con una empresa mexicana, y como tenían un generador del barco dañado, apenas comenzaban el embarque, porque el dueño de las tucas tenía a sus empleados paralizados.
A pesar que se utilizó unidades caninas para buscar la droga, ésta nunca apareció. Según informes suministrados por la Policía Nacional, se procedió a revisar la embarcación y hasta la madera que se encuentra en el muelle fue revisada de manera superficial.
El área del lastre, que se encontraba llena con unas 800 toneladas de agua para mantener el equilibrio del barco, fue una de las primeras en ser revisadas, pues se suponía que la droga estaba oculta debajo del agua salada en un doble fondo.
Se solicitó el apoyo de los bomberos de Aguadulce, para sacar la mitad del agua del lastre con el carro cisterna, la labor inició a eso de las 9:00 de la noche y terminó a las 2: 30 de la madrugada, sin resultado alguno.
También se pudo conocer que se cortó varias partes de la plancha del depósito que mide unos 50 a 60 pies de largo, para verificar si allí estaba la droga.
Para realizar esta labor solicitaron ayuda a uno de los tripulantes, y éste les advirtió que era necesario un equipo especial, para no ser afectados por los gases que se emanan. Sin embargo, lo obligaron a hacer el trabajo y resultó severamente afectado, por lo que tuvo que ser llevado a eso de las 3: 30 de la madrugada al Hospital Regional Dr. Rafael Estévez de Aguadulce, porque casi se asfixia por los fuertes gases.
La mayor parte de los tripulantes de la embarcación Lindabella, es de origen ecuatoriano, venezolanos, colombianos, dominicanos e indios.
El administrador de la embarcación, indicó que esperaban la visita de su abogado y el dueño de la compañía del barco, para evaluar los daños. Dos de los tripulantes fueron llevados al hospital.