La carencia de agua potable Arraiján se ha convertido en un mal sin remedio. Desde hace dos días el líquido inexplicablemente no le llega a los residentes del Casco Viejo.
Hasta ayer en la tarde no se tenía una respuesta del (IDAAN), a pesar de las constantes llamadas telefónicas de la comunidad. Se trató de conversar con el ingeniero en operaciones del IDAAN, Efraín Lay, pero estaba en su despacho.
No descartan que si no resuelven este problema haya un conflicto internacional que al final perjudicaría a todos.