Las fuertes lluvias que azotan la región del distrito de Tolé, provocaron pánico a los ciudadanos, quienes se ven afectados ante los vientos que traen consigo.
Los ciudadanos manifestaron que actualmente se registran vientos fríos, acompañados de las lluvias, lo que ocasiona que los moradores de las áreas campesinas y apartadas se vean perjudicados y se encuentren preocupados por la intensidad.
Alegan a su vez, que muchas áreas apartadas del centro de la ciudad se ven afectadas puesto que en muchas ocasiones los puentes que comunican un sector con otro son arrastrados por las crecidas de los ríos, las cuales se suscitan ante las lluvias.
Añaden que estas lluvias que se dan en la región aumentan el cauce de los ríos y quebradas trayendo consigo grandes dificultades, puesto que se dañan las cosechas y pierden la vida animales de crías.
Los ciudadanos precisaron que estas lluvias impiden que los campesinos salgan de sus casas a efectuar la labor diaria, pues los vientos que provocan fomentan la inquietud y la posibilidad de peligro en las vidas de ellos.
Detallaron que esta inquietud es algo normal, sin embargo, las lluvias registradas en esta región son tan fuertes que ante los daños ya causados, se aumenta el miedo en la ciudadanía, y más en las regiones apartadas y montañosas.
Se informó igualmente que un total de 38 viviendas y tres damnificados, fue el resultado del fuerte aguacero registrado el viernes en La Chorrera, como consecuencia del desbordamiento del río Martín Sánchez, situación que perjudicó a unas 165 personas.
Roberto Millán, encargado del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) en La Chorrera, reveló que afortunadamente los fuertes aguaceros que azotaron el viernes en el sector Oeste, solamente afectaron a residencias del distrito de La Chorrera.
Dentro de las 38 viviendas que fueron afectadas, la que tuvo mayores consecuencias fue una residencia ubicada en el sector de La Industrial No.2, cuya estructura a base de zinc, no pudo impedir que el paso de la fuerte corriente arrastrara todo lo que se encontraba dentro de la humilde casa.
Otra de las situaciones que se dieron como consecuencia de estas inundaciones fue el desborde de letrinas y de tanques sépticos, que fueron reportados por los propios afectados a las oficinas regionales de SINAPROC en La Chorrera, agregó Millán.
El funcionario recordó que en este tipo de situaciones, la comunidad debe tener en cuenta que el sitio que elija para vivir debe ser seguro y evitar la práctica nociva de lanzar basura a las quebradas y ríos, puesto que esta es una de las principales causas de las inundaciones.
Por otra parte, el pasado miércoles, se registró un fuerte aguacero en la comunidad de El Bijagual, corregimiento de Antón cabecera, que provocó el derrumbe de una vivienda propiedad de Eusebia Bellido, junto con sus nueve hijos, quienes quedaron a la intemperie.
Según Bellido, el fuerte aguacero originó una corriente de agua que fue dañando las paredes de su casa y en pocos minutos se derrumbó, sin ocasionar daños a sus hijos, gracias a la ayuda de algunos vecinos que los socorrieron.
La afectada se trasladó a la dirección regional de Ministerio de Vivienda (MIVI) en Penonomé, donde Abdiel Quiroz, en calidad de director, le ha prometido la ayuda para volver a levantar su casa.