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Lluvias provocan temor

Las personas temen que ocurra una tragedia por la falta de voluntarios del SINAPROC durante esta alerta verde.


Esta es la segunda vez que la furia del río Martín Sánchez le arrebata a Félix Antonio Rodríguez todo aquello por lo que había luchado. Aun así, le da gracias a Dios porque su esposa y su hijo están sanos y salvos.
A pesar de que los pocos voluntarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) llegaron al lugar, fue difícil que el señor Félix pudiera salvar sus enseres.
La falta de vehículos y los pocos funcionarios nombrados en esta entidad, limitan los trabajos de vigilancia en los diversos poblados afectados durante esta alerta verde.
El señor Félix manifestó que no cuenta con el dinero necesario para comprar todo lo que el río le destruyó.
Expresó que al regresar del trabajo encontró su casa totalmente inundada.
Aseveró que la angustia se apoderó de él, ya que no sabía dónde estaba su esposa y su niño de cuatro años. Después de tanto preguntar, le informaron que su familia había sido rescatada por los vecinos, que utilizaron largas sogas para evitar que alguien se ahogara.
Mencionó que sabía que el sitio donde se ubicaba su casa era peligroso por su cercanía al río, es por ello que ha decidido abandonarla, pensando en el bienestar de su hijo.
"Con sinceridad ya no soporto esto", indicó Félix, mientras recogía muchas de sus pertenencias y las arrojaba a una pila de basura, que era cargada por un camión para ser trasladada al vertedero de La Chorrera.
En el pequeño patio de la casa de zinc pintada de color verde, la esposa de Félix limpiaba con agua clorada algunos de los trastes que estaban llenos de lodo.
"Fue una experiencia muy fea, yo pensé que me iba a morir", dijo Elizabeth Herrera, esposa de Félix.
Indicó que al momento del desastre se encontraba dentro de la casa con su hijo, quien estaba durmiendo.
"Los vecinos me sacaron con una soga, porque el agua me llegaba a la altura del cuello", dijo.
Insistió en que no tuvo tiempo de salvar nada.
Elizabeth comparte el miedo de seguir viviendo en el lugar, es por ello que pide a las autoridades que los reubiquen en un sitio más seguro.
Personal del Ministerio de Obras Públicas (MOP) realizó con la ayuda de una pala mecánica, los trabajos de recolección de la basura, aunque con muy poca colaboración de las personas afectadas, ya que la mayoría se concentraba en limpiar sus hogares.
Ismael Vergara, director Regional de Salud en Panamá Oeste, afirmó que a cada familia se le entregó cloro para la limpieza de las casas, además de cal para las letrinas; sumado a la fumigación de toda la zona.
Señaló que la intención es prevenir la aparición de cualquier tipo de enfermedad.
Por su parte, el divisionario del MOP en Panamá Oeste, Guillermo Samudio, atribuyó la inundación a la basura depositada en el cauce del río.
Advirtió que las casas deben ser construidas a más de 20 metros de distancia de las quebradas y ríos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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