Unas 33 muestras de café procedentes de más de 20 productores participan en la X Catación internacional que inició ayer y termina hoy con la selección de los mejores 8 café especiales.
Daniel Pitterson, presidente de la Asociación de café especial de Panamá (SCAAP), explicó que esta décima evaluación es producto del esfuerzo continuo de mercadear el café especial de Panamá en el mercado internacional.
Este año fueron sometidos 45 muestras de café, el doble del año pasado; pero resultaron aptas para la catación 33. Además, la cantidad de jueces fue duplicada, lo que a juicio de los organizadores demuestra un mayor interés por el café que se produce en Panamá.
Para que el café sea de altura debe reunir las características de acidez, la cual es muy particular en el café panameño y es sumamente buscado por los catadores internacionales. De igual forma evalúan el cuerpo, la dulzura, el aroma y el sabor las cuales corresponden a cualidades que tiene cada café en particular.
La intención de los catadores es probar los mejores del mundo y nuevamente llegaron a Panamá para cumplir con esta misión, procedentes de Estados Unidos, Holanda, Japón y el vecino país de Colombia.
"Los catadores llevan este café de vuelta a los países donde proceden y se convierte en un arma comercial para ellos para vender y por eso están probando los mejores cafés que se producen en Panamá", dijo.
Los productores seleccionan los cinco mejores sacos de café para ponerlos en lotes "la crema de la crema" y luego en la última semana de mayo subastarlos por internet.
Hay muchos de estos jueces que han terminado comprando contenedores de café especial para la exportación y no necesariamente a precios de catación.
Para cada juez en cada ronda de cataciones hay 18 tazas, acompañada con una cantidad dosificada de café molido que contiene 8 gramos y con agua abajo del punto de ebullición para tener el tiempo adecuado.
Primero se tuesta el café, luego se pasa por una moledora y el catador evalúa el aroma. Después se le añade agua y se huele para identificar el aroma.
Los datos los colocan en la hoja de catación y posteriormente lo comienzan a probar para medir la acidez que es la característica que más se busca, el cuerpo, el sabor, la dulzura.
Agregó que este año le correspondió a Willie Boot ser el juez principal de la catación, procedente de una reconocida compañía de consultoría en California especialista en café y es un catador experimentado.
Todas las muestras que están participando son de Chiriquí, entre las regiones de Piedra de Candela en Volcán hasta Boquete.
Se evaluaron 33 muestras en dos rondas y las 16 con mejor puntajes pasaron a la ronda final.
En cada ronda de catación se preparan 504 tazas de café, y 28 jueces participan de 33 muestras.
La gran final son los puntajes de ocho muestras que se disputarán la colocación del mejor café.
Daniel Pitterson considera que el reto de los 95 puntos del año pasado no será fácil de rebasar, aunque se sienten optimistas.
Muchos jueces han terminado comprando contenedores de café especial para la exportación, por su único sabor.