Los residentes de las comunidades situadas al sur del distrito de Soná se encuentran desilusionados y a punto de perder la esperanza de ver funcionando el Minsa-Capsi, construido en la comunidad de El Tigre de Los Amarillos y que, a la fecha, sigue con sus puertas cerradas por no contar con luz ni agua.
Y es que después de dos meses de vencido el plazo dado al Ministerio de Salud (Minsa) para que resolviera la construcción de una línea trifásica, los lugareños volvieron a encarar a las autoridades de esta entidad para advertir que si dentro de algunas semanas el proyecto de tendido eléctrico no se inicia, volverán a las calles a protestar.
Aristides Ortiz, vocero de los residentes del sur de Soná, cuestionó que hay unos 15 mil habitantes que han tenido una larga espera y la estructura sigue abandonada sin que haya indicios de iniciar el proyecto de línea trifásica que se debió comenzar el pasado mes de marzo.
"Nos sentimos engañados porque no se ha cumplido con la apertura del Minsa-Capsi y aún estamos lejos de que se ponga en funcionamiento", destacó la fuente.
Ortiz manifestó que hace dos semanas, una delegación de autoridades locales y líderes comunitarios del sur de Soná se presentaron a la reunión del Consejo Provincial de Coordinación de Veraguas en donde exigieron explicaciones a los asesores del ministro del Minsa, Francisco Terrientes, sobre el futuro del proyecto.
"Ahora nos dicen que en un par de semanas el proyecto de trifásica va a comenzar porque se refrendó la adenda, pero si no es así, estamos dispuestos a salir a protestar nuevamente", agregó el vocero.
De hecho en la mencionada reunión en la que estuvo un grupo de lugareños del sur de Soná, Gabriel Cedeño, asesor del despacho superior del Minsa, aseguró que la empresa anterior no cumplió con los términos del proyecto y, por ello, se hizo una adenda al contrato que ya se refrendó para la construcción de 36 kilómetros del tendido eléctrico que debe dotar de energía a la instalación.
Cedeño añadió que incluso ya se dio la orden de proceder a la empresa Termotécnica Coindustrial que deberá iniciar en los próximos días el proyecto valorado en 1 millón 200 mil dólares, para lo cual el contratista incluso ya mandó a confeccionar algunos cables e inspeccionar el área.
Pero, al parecer, la falta de energía eléctrica no es el único obstáculo para lograr la apertura de este Minsa-Capsi, pues la falta de un sistema de suministro de agua y la adecuación de áreas para alojar al personal que laborará en el centro de atención también son tareas por resolver.
"No hay una fuente para instalar un sistema de acueducto que surta la demanda de agua, advirtió Mariano Ortiz, representante de Río Grande de Soná.
Datos
15 mil esperan: El retraso en la apertura del Minsa-Capsi de El Tigre de Los Amarillos afecta directamente a unos 15 mil habitantes de las comunidades costeras de los corregimientos de Río Grande e Hicaco y de las islas situadas al sur del distrito de Soná, cuyos residentes en este momento no tienen una instalación de salud cercana para su atención médica.
Alojamiento: Residentes del área hicieron un llamado a las autoridades del Ministerio de Salud debido a que la instalación tampoco cuenta con un área apropiada para el alojamiento del personal médico y que deberán de encargarse de la atención.
“Queremos que haya personal médico el mayor tiempo posible y que esta estructura no se convierta en un cascarón”, manifestó.