P. Oeste. El denso humo y fuertes olores que emanan del incinerador del Hospital Nicolás Solano de La Chorrera, está afectando a los residentes del área cercana al nosocomio, quienes califican de insoportable la estancia en el lugar por lo que exigen a las autoridades de Salud tomar los correctivos necesarios.
Trabajadores municipales apostados en la garita de cobro al vertedero municipal confirmaron el hecho, añadiendo que en un intento para no respirar el humo que emana del incinerador se colocan pañuelos en la nariz o abandonan el lugar.
Para Ana de Ayala, residente en el sector es preocupante que las autoridades del Ministerio de Salud no se hallan interesado en solucionar el problema, a pesar de que hace un año atrás se les envió una nota con la firma de más de 150 personas, quienes demandaban una solución.
El humo que emana del incinerador ya ha causado problemas respiratorios a su esposo y lo mismo podría suceder con la población infantil que residen en dos barriadas construidas recientemente, dijo Ayala.
La solución esta en dar mayor altura a la chimenea del incinerador, con lo que se evitaría que el humo y los malos olores quedaran a baja altura y afectara a los residentes.
Generalmente el incinerador en puesto en funcionamiento los días lunes, miércoles y viernes y permanece encendido durante todo el día, siendo en horas de la noche cuando los malos olores disminuyen un poco, indicó una de las afectadas. La solución, para el director medico del Hospital Nicolás Solano, Abel Ibarra , no es tan fácil.
Ibarra recordó que siendo un hospital construido con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el mismo estuvo en todo momento sujeto a verificación de los planos y del proceso de construcción; además de haber obtenido la aprobación de todas las instituciones.
No obstante confirmó que por parte de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), existe un reclamo para que la altura de la chimenea sea aumentada, lo cual en una consulta hecha a la Dirección de Infraestructura de Salud (DIS) fue rechazado, alegando que ello no sería una solución viable ya que solo se trasladaría el problema a otro sector.
La "solución real" asevero el Dr. Ibarra sería trasladar el incinerador a otro punto alejado de la comunidad, lo cual no es factible dado el presupuesto actual del Ministerio de Salud.
El modelo de incinerador instalado esta construido para no emanar malos olores o humo lo que demuestra que existen deficiencias en su instalación, lo cual ya fue consultado con la empresa responsable; la cual alega desconocer cuál es el problema.
Para dar una solución definitiva al problema se procederá a suspender la utilización del incinerador, lo cual implicaría un problema para el hospital, ya que los desechos a incinerar deberán ser trasladados en otro lugar. El galeno no especificó a partir de qué momento se dejaría de utilizar el incinerador o a dónde sería llevado el material a cremar.