Las autoridades del Ministerio Público de Bocas del Toro, quienes junto a unidades del Senan intentaron viajar desde Chiriquí Grande por mar, durante cinco horas hasta la comunidad de Santa Catalina a atender un caso de doble homicidio, tuvieron que regresar a tierra firme por el mal tiempo imperante.
Se trata de un joven mayor de edad, que en año nuevo le quito la vida presuntamente a machetazos, a su hermano y a su propia madre, los motivos no se conocen pero vía telefónica según una fuente de entero crédito, los vecinos se dieron cuenta que el sujeto luego de asesinar a su progenitora y hermano de 13 años, procedió a enterrarlos muy cerca a la casa y fue entonces cuando lo capturaron y hasta la tarde del viernes, lo mantenían amarrado a un árbol en espera de la llegada de las autoridades.
Además del doble homicidio, la misión incluía la llegada a la comunidad de Cusapín, área costera de la comarca Ngobe Buglé, donde el uno de este mes, un niño de 3 años de edad y un educador de aproximadamente 32 años, murieron ahogados luego que el motor fuera de borda de la lancha sufriera un desperfecto mecánico, el fuerte oleaje pronto hizo estragos en la embarcación y sus 10 pasajeros cayeron al agua, afortunadamente 8 se salvaron gracias a la ayuda de vecinos del lugar conocido como el canal del tigre que escucharon los gritos de auxilio.
Precisamente por el mal tiempo, los funcionarios lograron llegar a Cusapín hasta la mañana de hoy, familiares y la comunidad, habían decidido sepultar el cadáver del niño Keiner Trottman en el cementerio de la comunidad y llevaron el del educador, Hugo Ortíz, hasta el puerto de Chiriquí Grande, luego a la morgue del hospital de Rambala.