Los niveles de incidencia de malaria en la comarca Ngöbe Buglé han bajado a condiciones casi normales en comparación con los meses de junio y julio de este año, no obstante, la enfermedad continúa siendo un peligro para la población.
Según informes de Control de Vectores, en la actualidad hay reportados unos mil 880 casos hasta la pasada semana.
El coordinador de Control de Vectores de Chiriquí - Bocas del Toro y la comarca Ngöbe Buglé, Juan Esquivel, reafirmó que la constante emigración de indígenas ha provocado la existencia de malaria en casi todas las provincias de Panamá.
Detalló que este problema ha representado para el Ministerio de Salud un presupuesto adicional, ya que se tuvo que comprar una mayor cantidad de medicamentos, nombramiento de personal, motores marinos, embarcaciones y viáticos para reforzar a Bocas del Toro y a la comarca.
Agregó que se tomaron todas las medidas de seguridad en los lugares a donde los indígenas emigran, para evitar que la enfermedad prolifere.
En tanto, el brote de malaria que en un principio apareció en la comunidad de Altos de Las Colinas, en la ciudad de Santiago, se propagó hasta la barriada Santa Eduviges en donde se detectó un caso positivo de esta enfermedad en un niño de dos años.
Las autoridades del Ministerio de Salud están en alerta ante la posibilidad que el virus se siga esparciendo a otros puntos de la capital veragüense.
El jefe del Departamento de Epidemiología de la Región de Salud de Veraguas, Ricardo Chong, informó que en este momento el infante infectado con la enfermedad es sometido al tratamiento correspondiente, mientras que en esta zona en donde se detectó el nuevo caso practican las pruebas de laboratorio entre los residentes.
El funcionario reconoció que con la llegada de la malaria a otra zona residencial de la ciudad de Santiago, el MINSA se enfrenta a un problema ante la amenaza que sigan apareciendo cuadros de la enfermedad en puntos en donde hasta el momento no se había detectado.
Chong hizo un llamado a los residentes de las áreas de Altos de las Colinas, Santa Eduviges y los barrios vecinos a que colaboren con las autoridades de Salud en la aplicación de las pruebas de laboratorio, en la toma de los medicamentos y en la asistencia a los hospitales o centros de salud más cercanos si presentan síntomas.
Por el momento, el MINSA se ha visto obligado a redoblar la alerta epidemiológica que en principio se había decretado en la comunidad de Altos de las Colinas, puesto que ahora se han tenido que extender hasta otras áreas residenciales la fumigación con equipo pesado para erradicar la presencia del mosquito anofeles, vector transmisor de esta enfermedad.
Cabe destacar que este brote de malaria por "Plasmodium Vivax" en un principio se detectó en la Barriada Altos de Las Colinas en Punta Delgadita, en donde en total se registraron 19 personas infectadas con el virus, sin embargo, en esta semana la enfermedad extendió su radio de acción al aparecer un primer caso en otra área residencial de la ciudad de Santiago.
El funcionario del MINSA aclaró que afortunadamente del total de 20 casos detectados hasta ahora los pacientes ya se encuentran fuera de riesgo de presentar complicaciones, puesto que completaron el tratamiento que está suministrando la institución a través de la atención en hospitales y centros de salud.
La malaria es una enfermedad parásita tropical, la más peligrosa del mundo, y la enfermedad contagiosa que más muertes causa a excepción de la tuberculosis.
Existen cuatro especies de malaria: el P. falciparum, el P. vivax, el P. malariae y el P. ovale. La más peligrosa es el P. falciparum, ya que puede ser rápidamente fatal. El P. vivax es la especie que se ve con más frecuencia. La P. malariae está presente en África, Sur América y en una área de Nueva Guinea. El P. ovale se encuentra principalmente en África tropical.
Esta enfermedad se transmite de persona a persona por el mosquito hembra anofeles.
Los machos no transmiten la enfermedad, ya que sólo se alimentan de los jugos de las plantas.