La unión de carniceros del corregimiento de Barú está en conflicto con el Consejo Municipal de dicho lugar, debido al contrato del matadero, el cual según los afectados se realizó de manera inconsulta, ya que se hizo sin contar con ellos.
Los matarifes manifestaron que no se les consultó la medida, pese a que son ellos los que han invertido en el matadero.
Destacaron que tienen más de 30 años de trabajar en el matadero y no pueden dejar de hacerlo porque es el sustento de sus hogares.
Agregan que el mismo fue cerrado en 1993 por el Ministerio de Salud (MINSA) por no cumplir con las normas sanitarias, por lo que en conversación con el municipio aceptaron arrendar el matadero en las condiciones que se encontraba, y a base de inversiones lograron ponerlo en funcionamiento.
Los quejosos expresaron que el matadero necesita una inversión de B/. 30 mil para cumplir con las exigencias del MINSA.
Destacaron que tienen nota de la presidenta del consejo, Luzmila Ríos, donde se suspenden todo tipo de mejoras, pero pese a ello, continuaron en conversaciones sin llegar a ningún acuerdo.
Sostienen que el municipio les adeuda más de B/. 11 mil en mejoras que realizó la asociación de matarifes, por lo que solicitan que se les deje funcionando durante este año, y que luego con el tiempo, procedan a avisar que no les van alquilar más.