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Matadero Municipal de Pesé: amenaza latente


En cualquier momento se podría desatar una epidemia. Y "nadie" en la Alcaldía de Pesé, provincia de Herrera, se habría enterado.
Sin embargo, la presencia de una gran cantidad de gallinazos deambulando casi por los patios de las casas como si fueran aves domésticas, no es un espejismo, sino la realidad que se vive en esta región. La agitación de estos carroñeros tiene un por qué: el Matadero Municipal de Pesé.
Un preocupante y triste cuadro presenta esta infraestructura dedicada al sacrificio de ganado para consumo humano.
El Matadero Municipal de Pesé está rodeado por la inmundicia que el mismo genera. Una quebrada de aguas negras surca sus suelos, mientras el estiércol de ganado se observa en sus alrededores y los buitres se pelean las sobras. Son tantas las aves de rapiña que se aglomeran en los alrededores que algunas no pisan el suelo, sino que caminan sobre sus congéneres.
Por si fuera poco, el tanque séptico del Matadero está ubicado en el mismo centro del lugar del sacrificio de reses y a menos de 20 metros de distancia de unas residencias habitadas,
Empeora la situación, el hecho de que el tanque séptico está sin tapa y el contenido, un líquido negro del que sobresalen gusanos de color ocre pálido, está a punto de desbordarse.
Si en el exterior la higiene es nula, en el interior es peor. Tanto en las paredes como en el piso se observan manchas de excrementos de murciélagos, los mismos que cuelgan habitualmente entre los caballetes de hierro. Los ganchos y rieles donde cuelgan la carne, están oxidados.
Como prueba de la desidia, sólo se aprecian en el lugar tres elementos de limpieza, un paquetito de jabón a medio acabar, un cepillo y una vieja escoba, mientras los malos olores se perciben en todas partes.
Luis ¡vila, quien es miembro de la Junta Comunal de Llano Grande de Ocú y el estudiante universitario Francisco Peña, vecino del lugar, muestran el abandono en que se encuentra el Matadero Municipal de Pesé.
¡vila mostró el tronco donde se pican los huesos de las reses, de donde salían cientos de moscas y presentaba varias manchas blancas, lo que a su juicio eran larvas del insecto.
El alcalde José Correa, no se encontraba en el lugar cuando se intentó conocer su opinión sobre la situación del Matadero de Pesé y en su reemplazo dejó encargado al corregidor de Pesé, Franklin Arjona.
"Bueno, realmente aquí no teníamos conocimiento de que esto estaba sucediendo, pero creo que a partir de hoy llamaremos la atención y trataremos de arreglar este problema", fue lo que respondió el corregidor Arjona.



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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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