Norman Aguilar, representante del corregimiento de Bisvalle, lugar que también fue afectado con el envenenamiento de las aguas de Río San Pablo, dijo que la falta de conciencia de personas inescrupulosas, dejaron como resultado la muerte de miles de camarones y otras especies de vida acuática, muchas de ellas en peligro de extinción.
Aguilar señaló que se sienten afectados porque hay personas que ponen en peligro la vida de cientos de residentes que consumen el agua de este río, ya que en muchos kilómetros se ha encontrado especies muertas.
Los residentes en San Pablo piden a las autoridades competentes que se investigue y se encuentren a los sospechosos de esta acción criminal, que en cualquier momento podrían matar a personas que consumen peces y camarones con estas sustancias altamente venenosas.
De igual manera solicitan que los ríos y quebradas para estas fechas sean patrulladas por funcionarios de la ANAM, a fin de prevenir que los pescadores que utilizan estos venenos hagan estas matanzas indiscriminadas.
Hay que destacar que según algunos testigos, hace pocos años en este mismo río manos criminales arrojaron veneno que mató una cantidad considerable de camarones los que fueron recogidos y hasta consumidos por los pescadores sin adoptar ningún tipo de medidas de prevención.
Lidia de Cheng, moradora del área, señaló que ayer en horas de la tarde notó que en el río San Pablo los camarones salían del agua en grandes cantidades muchos de ellos ya estaban muertos, mientras que bajaba por la corriente una sustancia blanca presumiblemente venenosa que acabó con las especies.
Alegó que existen muchas personas que se dedican a fabricar bombas caseras para pescar, sin medir las consecuencias de que este veneno puede ser perjudicial a la salud, e incluso puede causarle hasta una intoxicación a quien lo consume.
Cheng hizo un llamado a las personas para que tengan mucho cuidado con los mariscos a consumir, debido a que podría estar contaminado.