Los productores de tierras alta en la provincia de Chiriquí denunciaron que el mercado nacional de la cebolla está invadido por cebolla importada, lo que dificulta la venta de la producción nacional y mantiene en crisis el sector.
Según Virgilio Saldaña, presidente de los Productores de Tierras Altas, en los tres primeros meses del presente año la Autoridad Panameña de Seguridad Alimentaria (UPSA) otorgó permiso para el ingreso de 50 mil quintales de cebollas.

Esto indica que de cada tres libras de cebolla que se vende en el país, casi las dos libras son importadas.
Debido a la crisis que están viviendo los productores de cebolla, este año se registra una baja significativa en la siembra del bulbo y se calcula que hasta la fecha solo se ha sembrado el 40% de lo programado, ya que muchos productores no quieren seguir perdiendo plata, afirma Saldaña.

“El precio actual del quintal de cebolla está a 20.00 dólares, si logras el milagro de que te la compren a ese precio, lo que indica que los números no dan y no se sacan los costos de producción”, dijo el presidente de los Productores de Tierras Altas.
Para Saldaña, los costos de producción por hectárea son de 13 mil dólares y el rendimiento es de 600 quintales de cebolla, pero el precio que se logra en el mercado no cubre los gastos y aún más en la temporada de lluvias, ya que tienes que invertir más por el grado de humedad.
Señaló que el precio óptimo sería que el quintal de cebolla lo pudieran vender entre 24.00 y 25.00 dólares.
Por su parte, Vicente Beros, secretario de la Cadena Agroalimentaria de la Cebolla y la Papa, reconoce que en la actualidad hay suficiente producción de cebolla para abastecer el mercado nacional por el mes de abril y mayo, debido a que se cosechará la producción de este bulbo en Coclé.
“Lastimosamente está entrando bastante cebolla importada y el eslabón más débil en esta situación es el productor”, agregó.
Acuerdo.
Sin embargo, el secretario de la Cadena señala que se elaboró un acuerdo entre importadores, productores y consumidores para que todos ganen en el proceso.
Uno de los acuerdos busca un equilibrio entre la producción y la importación de cebolla y trabajar bajo el requisito de desempeño.
Este punto establece que todo aquel empresario que desea importar cebolla, deberá comprar la misma cantidad en el mercado nacional para que exista el equilibrio con los productores nacionales.
Otro es la planificación de la producción nacional para evitar que las cosechas de tierras altas chiricanas coincidan con las de provincias centrales y se garantice el mercado a todos los productores y evitar que especulen con el precio.
Beros añadió que otro punto es regular las importaciones de tal manera que de enero a julio donde el productor nacional tiene condición competitiva, como clima y bajos costos, puedan suplir el mercado nacional y lograr acuerdos con los comercializadores.
Calidad.
Sustentó esta última posición en que cuando inicia la temporada de lluvia, las grandes precipitaciones provocan que el cultivo no sea de buena calidad y los importadores tendrán la libertad de importar, pero bajo el requisito de desempeño en la denominación de importaciones por desabastecimiento.
Aclaró que se pueden seguir generando pérdidas, si los acuerdos no se cumplen, porque está chocando la producción de tierras altas con la producción de tierras bajas y encima se suma el producto importado, cuyo permiso lo otorga la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos.
Otro fenómeno es que las importaciones no se dan en relación a los inventarios de producción que realiza el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y esto trae como consecuencia que el mercado esté inundado de cebolla, por lo cual tampoco les va bien a muchos importadores.