INCURSIONANDO en la producción de nuevos rubros están los indígenas de la comarca Ngöbe Buglé, quienes poco a poco han ido desarrollando nuevas actividades agrícolas como es el caso de la producción de miel.
En esta comarca Ngöbe Buglé un grupo de mujeres de la comunidad de Cerro Iglesias, ha logrado sostener siete colmenas, número que esperan incrementar en los próximos meses.
Para muchos es común ver a los indígenas de las tierras chiricanas ligados a la cosecha del café; ahora tienen la oportunidad de incursionar en otro "mundo", como es el caso de la producción de miel.
Para comprobar el adecuado impulso del sector, constantemente se verifica la calidad de la miel, a través de análisis técnicos que se hacen periódicamente por especialistas en la materia.
En estos momentos los productores de miel de la provincia de Chiriquí se preparan para el inicio de la cosecha, programada para el mes de diciembre.
Se estima que en este proceso participarán unos 60 productores con 208 apiarios y se trabajen en unas 5 mil 300 colmenas, que cada año permiten la obtención de unos 40 mil galones de miel, sólo en Chiriquí.
Esta industria, aunque muy pequeña, en la actualidad tiene como proyección ampliar sus niveles de producción. Para ello los productores trabajan en el acondicionamiento de las láminas en la colmena, la ampliación de los nidos de cría y en la estimulación de la reina para aumentar las poblaciones de abejas y con eso incrementar la producción.
Sin embargo, en estos sectores el incremento de las lluvias en los últimos días, ha disminuido la actividad de las abejas en la recolección del néctar. De allí entonces la necesidad de que los apicultores apliquen una sobrealimentación en sus apiarios, aumentado la dotación de azúcar, a fin de adquirir las cantidades que se tenían previstas al inicio del ciclo productivo.
En Panamá, la miel se cultiva en áreas de producción de naranjas, de arroz, pepinos, zapallo y otros.
En Chiriquí, los sectores de la zona indígena en Cerro Iglesia y Hato Chamí, son consideradas como terrenos propicios para este tipo de cultivo en particular, pues estas tierras jamás han sido utilizadas para el desarrollo de las labores agrícolas, por lo tanto se encuentran libre de cualquier contaminante.
La expansión de la producción de miel nacional podría incrementarse a través de la crianza de nuevas reinas.
La miel es definida por el código alimenticio como la sustancia dulce, no fermentada, producida por las abejas del néctar de las flores o de las secreciones que ellas recolectan; la transforman y combinan con sustancias específicas las que almacenan y maduran en panales.
La actividad representa una opción para que estas personas tengan sus propios negocios. La amenaza por la plaga conocida como la broca del café puede dejar a muchos indígenas sin trabajo y quizás se interesen por producir miel.
De acuerdo con los productores de miel, las lluvias de los últimos días ha provocado que se tomen medidas para que la miel esté lista para el próximo mes de diciembre.
Miel, opción para indígenas
Las áreas utilizadas en esta actividad son calificadas como buenas, porque no eran de producción y están libres de contaminantes.