JOSÉ SÁNCHEZ, vive en Santa Rita de Antón, con mucha fe viajó hasta la iglesia de Antón en busca del agua bendita producto del lavatorio de los pies de Cristo de Esquipulas, ceremonia que se efectúa tradicionalmente todos los 6 de enero a las 12:00 mediodía.
José asegura que el agua bendita le ha servido a él y a su familia por muchos años para curar dolores de cabeza, fiebre, glándulas e inclusive enfermedades en los ojos.
"Esta agua es bendita, y por ello, vengo a buscarla para proteger a mi familia, es mi resguardo", expresó.
Con una misa en horas del mediodía inició la ceremonia, presidida por el padre Pedro Marín quien se preparó para el lavatorio y cambio de sudario del Cristo de Esquipulas en compañía de devotos, en donde cientos de personas solicitaban aunque fuera una onza de agua bendita o los algodones que pasan por el cuerpo del santo, mientras lo visten.
La ceremonia es una tradición. Cuentan los antoneros que hace años se realiza este lavatorio de los pies, porque era lo que se hacía a los muertos y consideraron que era necesario, luego el agua bendita que era utilizada se le regala a los feligreses.
Este acto religioso va acompañado de una misa que inicia el periodo de novenas y que culmina con la procesión el 15 de enero.
Luego de la misa se baja cuidadosamente la imagen desde el altar y es puesto en una mesa forrada de blanco, donde corresponde al sacerdote lavar sus pies con agua, la que cae en una canoa que luego es depositada en recipientes para ofrecer a los feligreses para curar enfermedades, siendo testigos de innumerables milagros.
Luego en la vía Interamericana se coloca una imagen y es recibido al sonido de serenatas, después en peregrinación se dirigen hasta la iglesia.
Unos pescadores que realizaban su faena en el mar divisaron un bulto flotante a lo lejos, se trataba de una caja cerrada, dentro estaba la imagen de un Cristo del tamaño de un hombre, con su corona y sus potencias de plata, el cual yacía en una cruz de color verde. La noticia del hallazgo causó conmoción en el pueblo de Antón. El sacerdote y un grupo de fieles comprobaron lo que contenía la caja que iba con destino a Esquipulas en Guatemala, por lo que se presume que el barco naufragó frente a estas costas y Dios quiso que se quedara en estas tierras.
Milagrosa agua bendita del Cristo de Esquipulas de Antón
La imagen fue llevada hace más de 250 años procedente de Esquipulas de Guatemala.