Miguel vendió sus gallinas, para conseguir el dinero que necesita para pagar el transporte hacia Costa Rica.
Sentado en la terminal de David, contó que ya empezó la zafra cafetalera y que como él, hay miles de indígenas de la Comarca Ngöbe Buglé, que empezaron a bajar de las montañas para tener una mejor entrada económica.
Las fincas ubicadas en San Vito y sus alrededores son el destino de estos indígenas panameños.
Pero el beneficio de estos indígenas, se ha convertido en un dolor de cabeza para algunos productores panameños, ya que el panorama para ellos no parece el mejor; tienen muchos obstáculos que enfrentar, un pago bajo por los productos, escasez de mano de obra y las plagas que atacan a los cultivos.
Y es que desde el año pasado, se ha notado un notable éxodo de indígenas panameños hacia lado costarricense, algunos aseguran que las condiciones de trabajo son mejores.
Los indígenas representan una gran fuerza laboral en la cosecha de café y el hecho que allá en Costa Rica, sí puedan trabajar con sus hijos, y que no tienen problemas con las leyes nacionales sobre el trabajo infantil, es otro factor influyente.
La mano de obra que se emplea en cada zafra cafetalera, oscila entre los 20 mil a 30 mil personas, entre ellos latinos e indígenas, que se trasladan de las regiones humildes donde no existen otras oportunidades de empleo, para cosechar café.
De dicha cifra total, unos ocho mil cruzan la frontera en busca de mejores días.
A esto, hay que sumarle que la mano de obra indígena también bajará, cuando las mujeres Ngöbe se queden en la comarca para que sus hijos terminen las clases y aprovechar los B/.35.00 mensuales de la red de oportunidades.
Sobre este último aspecto, Miguel destacó que este año se va solo, porque su familia se queda en la comarca.
Miles de indgenas se van hacia Costa Rica
Se estima que ms de cinco mil personas de esta etnia hacen la travesa para mejorar sus ingresos económicos.