A los diez meses de nacido, las llamas de un mosquitero incendiado marcaron el rostro del niño Milton Aparicio. Hoy, su madre Felícita Ábrego hace los esfuerzos necesarios para que su hijo sea incluido en el programa de Operación Sonrisa.
Ábrego señaló que el incidente ocurrió en una pequeña casa que ocupaban en Garachiné, en la provincia de Darién.
Manifestó que aquel día había dejado a Milton junto a su hermano en la misma cama.
Mencionó que cuando movió el mosquitero no se percató de que estaba cerca de la lámpara de querosene y fue cuando se produjo el incendio.
Aunque afortunadamente logró controlar el fuego, su niño se había quemado todo el rostro.
Gracias a la ayuda de las personas y de los doctores del centro de salud, Milton fue trasladado en avión al Hospital del Niño.
A pesar de los cuidados de los médicos, en su rostro quedaron cicatrices.
Las cicatrices en el rostro de Milton no han sido un problema por el momento.
Su madre no descarta que para el futuro, su hijo pueda traumatizarse.
El niño, de diez años, cursa el cuarto grado de primaria y su sueño es que le puedan realizar una cirugía para borrar de su piel las huellas que dejaron las llamas de aquel incendio.
La señora Felícita le pide a Dios en sus oraciones que su hijo pueda ser operado.
Milton espera que lo ayuden
El niño es un excelente estudiante en la escuela y no se averg'fcenza de su rostro.