El distrito de Arraiján, se ha convertido en las últimas semanas en un lugar de violencia y de alta peligrosidad, registrando la cifra más alta en cuanto a crímenes en el sector Oeste, con tres muertes ocurridas entre el mes de diciembre y los primeros días del mes en curso, lo que mantiene aterrada la comunidad.
Algunas personas atribuyen este problema a la situación creada por el gobierno anterior que hizo de Arraiján un "vertedero humano", como algunos le han llamado, debido al traslado de moradores de sectores marginales de la ciudad capital, que poco a poco fueron introduciendo la violencia hacia ese distrito.
En ese sentido existen en Arraiján sectores identificados como puntos rojos debido a los hechos violentos y a la cantidad de delincuencia que allí se origina, entre los cuales figuran Chorrillito, Chumical, San Bernardino y Barriada Dos Mil, entre otras.
La falta de un cuartel de Policía Nacional que cuente con el recurso humano y el equipo rodante necesario para enfrentar la ola de delincuencia que se registra en el área, tiene mucho que ver con la situación.
Actualmente la Policía Nacional en Arraiján, no tiene un local propio, ya que hace poco fueron desalojados por los propietarios del terreno donde operaron por más de 20 años. Tampoco cuentan con las unidades necesarias ni el equipo rodante para garantizar mayor seguridad a la ciudadanía; sólo tienen una patrulla viejo que la mayor parte del tiempo está dañado.
Esta situación, que es conocida por los delincuentes hace propicio que se den en Arraiján hechos violentos como el ocurrido el 17 de diciembre en el Bar "Pool Players", donde fuera muerto a tiros el propietario del local, Isaías González y siete días después el guardia de seguridad de Cochez y Cía., Dídimo Mojica.
Un tercer homicidio, cuyas causas se desconocen, se registró el domingo en horas de la noche en Veracruz, cuando Rubén Almanza, de 17 años de edad, quien manejaba una bicicleta, fue ultimado con siete disparos, a manos de otro sujeto que también conducía una bicicleta.
Algunas autoridades, reconocen la existencia de bandas procedentes de la capital como los "Tiny Toons", que opera en Veracruz y que a toda costa busca mantener el liderazgo en ese sector.
Por su parte, el representante de Veracruz, Gustavo Whithaker, confirmó que el pasado fin de semana se originó una balacera en las calles de ese corregimiento, sin embargo, señaló que la muerte del menor Rubén Almanza, aparentemente fue un hecho aislado que no tiene nada que ver con las bandas. Sobre este hecho dijo que el menor que murió tras recibir varios impactos de bala por un sujeto desconocido no era familiar suyo.
Whithaker, recomienda que para frenar la ola de violencia en Veracruz, es necesario que se realicen toques de queda, y que no se permitan discotecas ambulantes en Playa Venao, hasta que la situación se normalice.
Agregó que es necesario que se implementen operativos policiales y que se refuerce la vigilancia policial, a fin de garantizar la seguridad en las calles.