Como muestra un botón, y es que para 2005 se han solicitado más de 136 millones de balboas, casi 30 millones más que el presupuesto de este año.
En cuanto a inversión, el año pasado se dio un millón 975 mil balboas, y para el 2005 se han solicitado 6 millones 280 mil 285 balboas. Un total de 4 millones 305 mil 285 más.
En sobresueldos, en el anteproyecto del próximo año se está solicitando alrededor de 17 millones de balboas, arriba de los cinco millones adicionales al presupuesto otorgado el año pasado.
Según el rector, los sobresueldos es un tema histórico en la Universidad de Panamá, en el sentido en que un profesor que haga un trabajo adicional administrativo significa que además de cumplir con su función de profesor, tiene que cumplir con lo anteriormente mencionado, por lo cual se le otorga este pago adicional.
"Un director de departamento puede cobrar 150 balboas, mientras que un director de Investigación que controla todos los post grados de una facultad, se le paga 300 balboas... Los sobresueldos no son algo exagerado ni son sueldos adicionales, sino que al tratarse de una entidad tan grande, con una numerosa cantidad de directores de escuelas y departamentos quienes manejan muchos trámites y se pasan horas en esa institución, además de dar sus clases".
"Tampoco se trata de algo arbitrario, sino que hay una tabla para regir el pago de esos sobresueldos, que no son muy altos... Lo que pasa es que si se cuenta a la cantidad de personas que tienen esos trabajos adicionales, la suma es abultada".
En cuanto a la cuantiosa suma destinada a salarios, correspondiente a 85 millones 991 mil 300 durante el año pasado y 102 millones 303 mil 957 solicitados para el anteproyecto de presupuesto para 2005, en relación con las inversiones, el rector dijo que el porcentaje de inversiones disminuye, tal y como ocurrió el año pasado, que bajó a .7.
"Cuando no hay plata, no puedes cortar el salario, sino que terminas cortando las inversiones, la compra de equipos, el mantenimiento... Todo se va en salario, pero claro, es porque le quitaste todo a lo que tenías que haberle aumentado porque como hay restricción del gasto, en vez de reducir personal, se recortan inversiones, compras y reparación de equipo, mejoramiento de infraestructuras, entre otros, hasta que se reduce a una institución que sólo tiene salarios, porque se le ha ido recortando todo lo demás".
"No lo veamos a secas en que el 90% sólo se va en salarios, porque al analizarse dentro de la realidad histórica, se notará que se han ido reduciendo dos porcentajes, mientras que esas cantidades van a reparaciones, infraestructura, inversiones, compra de equipos, entre otros". Si nos remitimos a los ingresos propios, veremos que mientras que este año la Universidad de Panamá aportó a su presupuesto poco menos de 6 millones de balboas, de aprobarse el anteproyecto para 2005, esta cifra sólo variaría por la presencia de 115 mil balboas más, es decir muy ingreso a través de la autogestión.
Ante ello, el rector expresó que se está trabajando en este sentido, remitiéndose a la gestión económica del Hospital Veterinario en Corozal, a la creación de un banco de semen para ganado e inseminación artificial, las atenciones odontológicas, los servicios agronómicos con semillas certificadas y a los aportes en cuanto arroz y maíz.
Citó además la labor del Instituto de Análisis, en donde se hacen medicamentos, drogas y comésticos, así como análisis de agua, estabilización e incluso, servicios de ADN.
También mencionó que cuentan con una fábrica de detergentes y próximamente se instalará una fábrica de medicamentos.
"Hemos ganado tres licitaciones recientemente, lo que demuestra que esta universidad está en un proceso de proyección hacia la comunidad y el prestar servicios". Después de muchas críticas a la calidad de su enseñanza, en abril pasado la Universidad de Panamá aprobó la "Evaluación del Desempeño Docente", medida con la cual este año se ha despedido a varios profesores y mantiene a otros tantos en proceso.
Según el rector, Gustavo García de Paredes, la situación se debe a que los mismos presentaron consecutivamente malas evaluaciones.
La máxima autoridad universitaria explicó que esta es una forma comprobable de verificar el cumplimiento del profesor con su labor docente, siendo evaluado por su respectivo departamento, por sus estudiantes y hasta por sí mismo.
Cuando su departamento lo evalúa, se toma en consideración si forma parte de comisiones, cumple con ellas, acude a reuniones, entrega informes y asiste a la junta de facultad.
Además de calificarse él mismo, método que según el rector, no funciona al carecer de objetividad, también es evaluado por sus estudiantes en el salón de clases, siendo un proceso de carácter anónimo, que se hace en noviembre para evitar represalias.
Preguntas sobre la asistencia del profesor, si presenta programa, bibliografía y distribución de calificaciones a inicio de año, respuesta a explicaciones, dominio de la materia, entre otros temas, son parte del cuestionario que responde el estudiantado.
De acuerdo con el rector, quienes presentan mala evaluación en áreas como planificación o metodología, son referidos obligatoriamente a seminarios de perfeccionamiento, pero quien incumple con ello o tiene sistemáticamente malas evaluaciones es despedido, como se zzz está haciendo.