Al menos 389 niños de la provincia de Chiriquí no fueron vacunados contra el sarampión porque sus familiares se opusieron; confirmó Pablo Acosta, director regional de Epidemiología del Ministerio de Salud (MINSA).
Explicó que la mayor cantidad de casos se encuentran en el distrito de David, seguido de Barú y Dolega, donde los padres no han permitido que los funcionarios del MINSA puedan llevar a cabo su labor de vacunar a los niños menores de cinco años.
Sostuvo que pese a que la entidad no tiene ninguna ley que faculte a los funcionarios para obligar a tales padres que permitan vacunar a sus hijos, "los padres deben ser responsables que si el menor no se vacuna, puede estar en juego la salud de la comunidad".
Acosta apela a la conciencia para que lleven a sus hijos al centro de salud más cercano para que sean vacunados, porque el sarampión es muy frecuente en la infancia y estas enfermedades pueden producir la muerte a cualquier menor o dejarle secuelas.
"Se podría pensar que estos padres están atentando indirectamente contra la salud de sus hijos", dijo.
En la provincia se han vacunado hasta este momento unos 24 mil 808 niños de los 34 mil infantes, por lo tanto se espera finalizar la campaña este mes.