Dormidos y cansados viajaban más de 50 indígenas desde Bocas del Toro hasta la finca La Faustina, en Gorgona, para trabajar en la recolección de sandías, sin embargo, el recorrido no se concluyó y 18 de ellos murieron tras caer el bus desde el puente sobre el río Las Guabas en Antón.
La mayoría falleció por golpes en la cabeza, tórax y por sumersión.
Terencio Ábrego es sobreviviente y reside en Almirante, cuenta entre dolores en el cuerpo que él iba dormido y solo se dio cuenta con el golpe y cuando estaba debajo del río, pues todo fue repentino.
Ábrego sufrió varios golpes en la cabeza y relata que se salió por la ventana y como pudo fue a buscar ayuda, ya que veía como residentes de la comunidad sacaban otros heridos en peor condición del bus, que afortunadamente no cayó en el río, lo que pudo evitar que muriera.
Rayan Lorenzo, quien es primo de una de las víctimas, solicitó apoyo económico para llevar a su familiar hasta Bocas del Toro y darle cristiana sepultura, ya que su pariente deja a su familia desamparada, debido a que dependían de él.