Mientras los familiares de Roxana González Ávila, de 31 años, lloran su muerte y responsabilizan a los galenos del Hospital Nicolás Solano de La Chorrera, de negligencia, el director médico, Abel Ibarra, anuncio la realización de una auditoría médica a los galenos involucrados, aunque rechazó las acusaciones.
Como si el dolor fuera poco, la abuela de Roxana, Julia Rodríguez, quien se encontraba enferma, falleció el mismo lunes, luego de conocer de la muerte de su nieta, siendo sepultada en la mañana de ayer.
Para el director médico del Hospital Nicolás Solano, no existen pruebas suficientes para entablar una demanda en contra de esta entidad médica.
El expediente de la paciente al ingresar al Hospital Nicolás Solano, referida desde la Policlínica de las Caja de Seguro Social (CSS) de La Chorrera, indicaba pre eclampsia leve, anemia de 7.8 y un embarazo a término, aunque detallaba que el nacimiento debía ser por inducción y no por cesárea.
Roxana ingresó al hospital el 7 de mayo a las 10:30 a.m., y para las 5:00 a.m., del siguiente día, notificó a la enfermera de turno que había roto fuente y fue entonces cuando el ginecólogo de turno ordenó practicar la cesárea.
Durante el tiempo de preparación, Roxana convulsionó y se le "etiqueta como una eclampsia" (mujer embarazada con previa hipertensión y que convulsiona), decidiéndose entonces su traslado al Hospital Santo Tomás, a eso de las 7:15 a.m.
Al ingresar al Hospital Santo Tomás, tanto la madre como el feto, se encontraban estables, afirmó Ibarra, aunque dijo desconocer que tratamiento recibió allí la paciente.
Según los familiares de Roxana, tenía pre eclampsia y una fuerte infección en los riñones, además de problemas para dilatar, razón por la cual solicitaban se realizara la cesárea.
Aseguraron que los galenos del Hospital Nicolás Solano "esperaron lo último", además de persistir en inducirle el parto.
También tomarán medidas legales en contra del hospital Nicolás Solano. Tomas Cedeño, esposo de Roxana, con lágrimas en los ojos, lamenta la orfandad en que quedan sus dos hijos y sostuvo que el tamaño de la criatura fue advertida en la hoja de ingreso por el médico que la atendía en la CSS de La Chorrera.