Trágico. Así se vislumbra el panorama en el sector de Panamá oeste, donde en los tres primeros meses del año ya se registran once víctimas por accidente de tránsito, lo que supera el número registrado en este mismo período del año pasado, que fue de siete.
La reciente muerte de cinco jóvenes en la autopista Arraiján -La Chorrera, cuando un vehículo se estrelló contra un camión estacionado a orillas de la carretera, provocó un aumento en las estadísticas de víctimas fatales.

Otro por destacar es la muerte de dos motorizados, en el mes de febrero de este año, cuando el conductor de un auto deportivo desatendió las señalizaciones y mató a estas dos personas.
También en el primer día del año, una niña perdió la vida luego de que el auto en el que viajaba chocó contra los llamados ‘Jersey’ de contención que dividen ambos paños de la vía.

Esta situación tiene alarmada a la comunidad del sector oeste, incluyendo padres de familias, estudiantes y hasta los propios conductores que exigen a las autoridades del Tránsito incrementar la presencia policial en las calles.
Luis Sanjur, quien perdió a uno de sus sobrinos en un accidente en Arraiján, indicó que se les deben aumentarse las multas a los responsables de estos hechos de sangre.
“Hay demasiados conductores con alto grado etílico al frente de un volante, y frustran la vida de seres inocentes”, indicó.
Usuario.
Mientras, Adriano Puyol, quien se ve obligado a utilizar la autopista Arraiján- La Chorrera, califica esta carretera como una trampa de muerte debido a la falta de iluminación y de las líneas de color blanca y amarillas que debe tener.
“Lo que se observa en muchos de los tramos es un solo manchón negro del asfalto que se está tirando, comentó Puyol.
El oficial de Tránsito de Panamá Oeste, José Salcedo, señaló que debido a los accidentes que hay en el lugar, se tomó la determinación de regular la velocidad a 40 kilómetros por hora.
“Aún con estas disposiciones, los conductores hacen caso omiso a las señalizaciones que existe a todo lo largo de la transitada vía”, mencionó Salcedo.
A este arreglo llegaron la compañía Trans Caribe Traiding (TCT), que realiza las remodelaciones de la autopista, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Policía del Tránsito.
Explicó que en el lugar, los límites de velocidad están marcados en la calle, en letreros pintados en rojo para una mejor visualización.
Salcedo enfatizó que la renuencia de los peatones a dejar de atravesar la autopista Arraiján - La Chorrera ha traído como consecuencia la muerte de varias personas, al igual que la desobediencia a las señales de tránsito y a la salida de esta vía rápida.
Situación similar se presenta en el sector de La Pesa, en donde a 20 metros de distancia existe un puente, el cual las personas en su mayoría se niegan a utilizar, razón por la cual se mantiene a una unidad de la Policía de Tránsito en el lugar.
Según el encargado del Tránsito en Panamá Oeste, corresponde a las autoridades crear algún tipo de reglamentación para obligar a los peatones a utilizar los puentes.
Medida ilegal.
Por su parte, un funcionario de la Autoridad del Tránsito Transporte Terrestre (ATTT) de La Chorrera , que no quiso dar su nombre, dijo que los letreros que se colocaron en la autopista deben estar pintados de amarillo y no de rojo y calificó de locura la reducción drástica de 110 kilómetros por hora a 40 kilómetros por hora.
Ante esta situación, hubo disconformidad entre los conductores que transitan por el lugar, ya que solamente en el mes de febrero se les impuso 1756 boletas por sobrepasar los límites de velocidad que son permitidos por las autoridades del lugar.
También el Tránsito dijo que en lo que va del mes de marzo ya casi llegan a las mil boletas impuestas por la misma situación.