Cornelia Pinzón, de 59 años, pide a las autoridades que aceleren el desalojo de su hijo y nuera que habitan cerca de su residencia ubicada en Llano Bonito de Aguadulce, para su tranquilidad y así poder mejorar su salud, como recuperar su visión.
Cornelia padece de epilepsia, nervios, presión alta y ceguera, ya que perdió la visión del ojo izquierdo el 19 de diciembre producto de un incidente con sus hijos. La retina se le desprendió, por lo que fue operada y ahora solo ve bultos, y en el ojo derecho tiene cataratas.