Echan a volar su imaginación con el objetivo de encontrar un oficio que les permita obtener ingresos económicos, para el sustento del hogar. Cada día son más las mujeres emprendedoras que se dedican al trabajo artesanal, la costura y la confección de artículos folclóricos.
Y es que en el interior del país se han ido desarrollando talleres de manualidades y artesanías que permiten que las mujeres descubran sus dones y aprendan a ganarse la vida de una forma especial, motivándolas a tener sus pequeñas empresas.
Este el caso de la señora Cristina Villarreal, quien desde hace varios años se dedica a hacer curiosidades para la cocina y la confección de las sábanas y sobre camas con variados diseños, entre otros artículos que según ella, le han ayudado a desarrollar un estilo de vida diferente.
"Este era un arte desconocido que sacó a las amas de casa de las funciones cotidianas del hogar y nos amplió los horizontes", dijo Villarreal.
Indicó que las mujeres que participan en estos programas y talleres aprenden cosas nuevas y tienen un encuentro con sus propias habilidades, como le pasó a ella hace cuatro años.
Sostuvo que desde que hizo su primera sábana, y entró en lo que muchos llaman la "locura de coser" no ha dejado de trabajar en la confección de diferentes artículos de manualidades y las sábanas y cubre camas que define como su vocación especial, porque le permite desarrollar más la creatividad.
Relató que como buena interiorana no puede dejar por fuera los elementos propios del folclor panameño como la pollera y los tembleques de colores variados y blancos que también confecciona, porque la clientela es amplia y hay que responder a la demanda que existe.
Villarreal señaló que cuando sus obras son expuestas para la venta en las ferias comunes, se siente orgullosa del trabajo y se da cuenta que además es una forma de aportar a la economía del hogar.
Este don especial también es desarrollado por la señora María de Las Nieves, quien es otra de las mujeres que ha encontrado en la costura una forma de ganarse la vida, incursionando más en los artículos típicos que tanto gustan.
Comentó que este es un don que recibió de su abuela y aunque vive en Chitré tiene su pequeña empresa familiar en Portobelillo de Parita donde nació. Aprovecha su residencia para comercializar sus productos.
La señora María manifestó que se siente muy orgullosa de haber aprendido este arte y de enseñar a otras mujeres porque esta actividad la hace sentirse útil.
Después de haber recibido el premio nacional como "Mujer emprendedora" la motivación es mayor, porque los pedidos van en aumento y hay que mantener la disciplina en la confección para hacer las entregas en el tiempo solicitado.
Agregó que esta es una labor en equipo donde se aplican diversas técnicas como el bordado, calado, corte y confección, además de una amplia variedad de diseños.
Dijo que mientras unas hacen el trabajo de costura otras tejen, hasta que llegan a la última fase de armar las piezas.
Señaló que una de las épocas fuertes del año, para la venta de productos folclóricos comienza en el mes de septiembre, porque la demanda aumenta debido a que inician las Semanas del Campesino y una serie de eventos tradicionales que se extienden por varios meses.
Las gustadas coletas, las camisillas caladas, el montuno ocueño, los juegos de tembleques y la pollera en sus diferentes estilos, son parte, de los artículos más buscados y el tiempo de confección puede ir de unas semanas hasta tres meses, como es el caso de la pollera de coquito.
Estas mujeres manifestaron que ahora tienen un oficio específico que pueden desarrollar dentro de sus propios hogares, contribuyendo al sustento diario sobre todo, en esta época donde no es tan fácil entrar al mundo laboral.
Mujeres emprendedoras
Gran cantidad de señoras aprovechan los dones que Dios les regaló, para obtener ingresos.