Las personas que sean sorprendidas ensuciando dentro o en los alrededores del cementerio de Changuinola, en Bocas del Toro, serán severamente multadas y hasta podrían quedar detenidas, dijo la alcaldesa del distrito de Changuinola, Estela Stephenson.
La edil se refirió al tema este fin de semana, mientras junto a su personal realizaba una jornada de limpieza que incluyó corte de la maleza, pintura de la cerca y remoción de desperdicios tanto dentro como fuera del campo santo.
Hace 25 días, Stephenson ordenó el desalojo de algunas personas que habían instalado ranchos improvisados para albergar una zapatería, oficinas de jubilados, venta de legumbres, verduras y frutas, entre otras actividades.
Posteriormente, con la ayuda de retroexcavadoras, camiones y por lo menos 30 funcionarios y voluntarios, se removió los restos de los locales.
Stephenson explicó que la acción fue en atención a múltiples solicitudes de ciudadanos y de la iglesia que a la hora de realizar un entierro no podían ni caminar entre los locales.
La alcaldesa aclaró que otro problema que tenían por años era la presencia de indigentes que usaban el cementerio como su morada. En el lugar dormían, se bañaban, tomaban licor, hurtaban las flores y velas para comprar licor y daban tristes espectáculos a quienes llegaban a visitar la tumba de sus difuntos.