Coclé. Los moradores y fundadores del Museo Religioso del distrito de Parita solicitaron a las autoridades nacionales y al Instituto Nacional de Cultura (INAC), que les presten la debida atención a esta riqueza cultural que se mantiene en total abandono y cerrado desde hace muchos años.
El fundador del museo en Parita, Germán Pérez, explicó que las piezas que se recogieron hace tantos años como una muestra cultural están en un total abandono y que el problema comenzó cuando se despidió al especialista Jesy Diez y se eliminó la partida para el trabajo en el museo, desde entonces no hubo como atender el lugar.
Pérez indicó que conjuntamente a Fabio Rodríguez se iniciaron los trabajos en los años 70 con el propósito de recoger en un espacio las piezas de gran valor religioso colonial, que ya no se utilizaban como legado de esta tierra, indicando que hoy día muchas de estas piezas del siglo XXVIII están en el olvido dentro de la antigua sacristía donde funcionó.
Consideró lamentable que hasta la fecha no se haya dado una respuesta efectiva a este problema y el museo permanezca cerrado y sin ningún tipo de cuidado con las piezas de gran importancia histórico y religioso. Agregó que pareciera que el INAC mantiene una apatía porque nunca han demostrado un interés real por el museo.
Los moradores hicieron un llamado urgente al INAC para que se salve este museo y vuelva a funcionar efectivamente, debido a que las piezas y el arte que allí se encuentran son de gran importancia para la provincia y el país, sobre todo en este año del Centenario cuando hay que guardar todas las raíces de la historia panameña.
Agregaron que no entienden cómo el museo de arte religioso de Parita aparece en la guía turística de Instituto Panameño de Turismo (IPAT), si sus puertas se mantienen cerradas.
El Patronato Pro Defensa del Museo de Parita envió una nota al director general de Patrimonio Histórico del INAC, Carlos Fitzgerald, convocando una reunión para el próximo 27 de septiembre, con todas las partes interesadas con el propósito de estudiar soluciones conjuntas sobre la situación del museo y las piezas de valor histórico que permanecen allí.
Se conoció que Fitzgerald asignó al arquitecto Jaime Zárate, uno de los funcionarios de Patrimonio Histórico para que trate el asunto del museo.