Más de 22 niños campesinos e indígenas que viven en la comunidad de La Soledad en Santiago de Veraguas, se encuentran tristes porque no podrán asistir a la escuela.
Los pequeños no cuentan con lápices, cuadernos ni uniformes, debido a que las condiciones económicas de sus padres no son las mejores.
Mariano Javillo, padre de familia, indicó que vive en extrema pobreza, debido a la escasez de oportunidades de trabajo en la región.
Manifestó que en ocasiones labora como jornalero y el poco dinero que gana, a penas le alcanza para la comida de los niños.
Aseveró que junto a su familia decidió mudarse de la comunidad apartada donde vivía en la comarca Gnöbe Buglé, con el fin de mejorar las condiciones de vida, pero hasta estos momentos les ha sido muy difícil.
Agregó que no hay empleo y cuando llega la época de escuela no tienen nada para sus hijos.
Varias familias indígenas que se han agrupado cerca de la entrada de la comunidad de La Soledad en Santiago, enfrentan situaciones difíciles como enfermedades y hambre.
Lo más lamentable del caso son las condiciones de pobreza extrema, y la nula planificación familiar que no les permita enviar a todos los niños a la escuela.
Nemesio González, residente en Santiago, indicó que es preocupante que en nuestro país se invierta millones de dólares en gastos innecesarios; mientras que hay infantes que pasan hambre todos los días.
Señaló que al igual que estas familias hay muchas otras que aunque sueñan con brindarle un mejor futuro a sus hijos no pueden por la precaria vida que llevan.
Hizo un llamado a las autoridades para que ayuden a los niños indígenas, que no tienen la culpa de haber venido al mundo en estas circunstancias y que tienen derecho a una mejor alimentación y buena educación, porque son el futuro de nuestro país.
La nueva línea de conducción será instalada con tubos de 12 pulgadas suministrados por la empresa M&S, como parte del pago de 100 mil balboas que debía efectuar esta empresa por los daños causados a tuberías, durante los trabajos de ensanche de la carretera Interamericana.
Quintero indicó que la empresa M&S será la responsable de instalar la nueva línea que abarcará 3.9 kilómetros.
La planta potabilizadora de La Chorrera, fue inaugurada en 1965.
Suplía las necesidades de 26 mil 317 habitantes, según el censo de 1960.
En 1970 abastecía a 45 mil 269 habitantes.
42 años después se quedó chica para la población que alcanzaba hasta el 2000 los 123, 718 habitantes.