Un cierre de la vía Interamericana, a la altura de El Caño de Natá, advierten que harán los moradores de dicha comunidad si se permite que una cantera, instalada hace seis meses en la zona, siga funcionando.
Quienes protestan indican que aunque la empresa asegura haber realizado una consulta pública, ellos nunca se enteraron hasta que llegó al área con fuertes olores a alquitrán, querosín y diésel, lo que afecta su salud.
Dos semanas de plazo han dado a la empresa Rodsa y a las autoridades de Anam y Minsa para que sus quejas sean atendidas.