LA CHORRERA, Centro. Molestos se encuentran los padres de familia de los niños que estudian en la Escuela José María Barranco, de La Chorrera.
Esto se debe a que la escuela, que también funciona en horas de la noche como Instituto Superior de Panamá Oeste, confronta muchos problemas.
Carlos Fernández, director de la escuela primaria, aseguró que en conjunto con la Dirección Regional de Educación, ha realizado grandes esfuerzos para tratar de que se ubique el instituto en otra parte; sin embargo, esto no ha sido posible.
Señaló que el principal problema es la falta de higiene, ya que todas las mañanas los trabajadores manuales encuentran las instalaciones completamente sucias.
Manifestó que incluso han encontrado los pisos orinados y los salones están notablemente deteriorados.
Aseveró que sumado a este problema, está la invasión de personas foráneas que entran a utilizar las instalaciones deportivas de la escuela durante las horas de la tarde y la noche.
Indicó que el colegio fue pintado a inicio del año escolar; sin embargo, los estudiantes que acuden en horas de la noche a este instituto laboral se dan a la tarea de rayar y ensuciar las paredes.
Fernández mencionó que en conjunto con la sede Regional de Educación en Panamá Oeste, solicitaron la salida del instituto, pero su propietario apeló a otras instancias educativas, en donde se le concedió una prórroga, aunque se desconoce hasta qué fecha.
Alegó que por el uso de las instalaciones, la escuela recibe un "pago mínimo", que a su vez se utiliza para el pago de personal de aseo.
Por su parte, la Asociación de Padres de Familia del nivel primario de esta escuela también está en desacuerdo con la permanencia de la escuela laboral.
Estela de Fruto, miembro de la Asociación de Padres de Familia, señaló que mientras los maestros intentan explicar la lección del día, los estudiantes están distraídos leyendo frases obscenas u observando los dibujos "vulgares" de las paredes.
Agregó que la asociación ha discutido el problema con el director, quien ha expuesto la situación ante la Regional de Educación; no obstante, la situación continúa.
Para los maestros, la situación es preocupante, porque les resulta difícil dar clases en salones cuyas paredes están llenas de vulgaridades.
Indican que de no mejorar la situación, impartirán las clases en el gimnasio.
En esta escuela estudian unos mil estudiantes de primaria y una cantidad similar en la pre media.
De no solucionarse el problema, los padres de familia amenazan con buscar medidas para presionar a las autoridades.
Esperan que este problema se resuelva lo más pronto posible.
No quieren colegio nocturno
Se denuncia que los salones de la escuela están destruidos por el mal cuidado que le dan en la noche.