TRES PERSONAS detenidas por las unidades del Control de Multitudes la Policía Nacional en Colón por impedir el paso de los contenedores en el sector de Coco Solo, dejó la protesta de familias que habitan los albergues, exigiendo atención del Ministerio de la Vivienda para ser reubicados.
Los detenidos fueron Alfredo Livinstong, Georgina Providence y Jonathan Eduardo Ríos, quienes fueron trasladados por una patrulla de la estación de policía.
La protesta se registró desde las 8:30 de la mañana de ayer.
Recientemente la gobernadora de Colón, Olgalina de Quijada, había advertido que no se permitirían los cierres de calle.
Alfredo Livinstong, vocero de los moradores, dijo que apesar de las manifestaciones no han sido tomados en cuenta para ser reubicados. "Ya no soportamos vivir entre las aguas negras", fue su clamor.
Livinstong junto a otros hombres y mujeres obstruyeron la carretera a la altura de la entrada a los albergues en Coco Solo, lo que impedía el paso de los contenedores a los puertos y de otros vehículos.
En varias ocasiones las familias afectadas se han reunido con funcionarios del Ministerio de Vivienda, no obstante exigen conversar con la titular Balbina Herrera.
Georgina Providence, mientras era llevaba por las unidades de la Policía Nacional, exclamaba que han visto que otros inquilinos de albergues han sido trasladados, "pero nosotros permanecemos aquí".
Después de unos 20 minutos de espera de los moradores de los albergues, las unidades del Control de Multitudes llegaron al lugar de la protesta y los dispersaron.
Los manifestantes mostraron su molestia porque fueron reprimidos al empujarlos para desalojarlos de la vía, además de que ninguna autoridad se presentó al lugar.
Los albergues temporales como se les denominan a estas estructuras, se han convertido en el refugio de muchos colonenses y hasta extranjeros que viven junto a ratas, cucarachas y toda clase de alimañas.
La mayoría son personas que fueron trasladas al lugar, damnificados de incendios, desplome de viviendas o afectados por los desastres naturales. Lamentablemente muchos no tienen un empleo para salir del lugar y deben vivir bajo esas condiciones.
Se conoce de personas que han permanecido en el lugar desde hace más de 10 años, en espera de una solución habitacional que les habían prometido las autoridades y q nunca se les atendió las necesidades de estas familias.
No quieren vivir entre aguas negras
En estos sitios hay niños que han padecido meningitis y hepatitis.