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Obreros reemplazarán al caballo y a las máquinas

Los obreros de las fincas indican que los cambios que se quieren introducir no están pactados en la convención colectiva.


Aunque en estos tiempos se habla mucho que la tecnología está desplazando al recurso humano; en las fincas bananeras de Bocas del Toro ocurre algo contrario.
Sin embargo, todo apunta a que ese cambio no será tan fácil porque los trabajadores afirman que ese esfuerzo adicional que ellos darán debe ser remunerado.
La empresa bananera Bocas Fruit Company quiere poner en práctica nuevos métodos de trabajo, por exigencia del mercado europeo.
Entre las nuevas formas de trabajar está el cambio del animal y de la máquina por la fuerza humana; lo que ha traído como consecuencia serias diferencias entre los obreros y la empresa.
El acarreo de los racimos de banano se hacía en los años 60, 70 y parte del 80 con el uso de los cuadrúpedos (caballo, mula, yegua), lo que fue cambiando con el paso de los años y se optó por realizarlo con máquinas (aéreo y Jaco).
El llamado aéreo es una máquina que rueda por los cables halando los racimos hacia la empacadora, donde luego son procesados. El Jaco, como comúnmente se le conoce, es un pequeño tractor que rueda en el suelo y hace la misma función del aéreo; ambos guiados por la mano del hombre, y que pretenden eliminar.
El cambio que se trata de implementar es que el obrero sea quien realice esa función de trasladar el banano, hasta las empacadoras donde se procesa la fruta.
Esta situación mantiene un ambiente de huelga o negociación por parte de la dirigencia sindical, que aduce que eso no está pactado en la convención colectiva que regula la relación obrero patronal con la empresa.
Las fincas bananeras ubicadas en el hermano país de Costa Rica sí han aceptado este tipo de práctica. En la comunidad de Valle La Estrella, a unos 50 kilómetros de la frontera de Guabito, se ha dispuesto halar los racimos con la famosa pechera y a pulmón.
Un obrero de este sector, que pidió el anonimato, contó que es divertido halar fruta, porque está en constante movimiento y no es difícil, ya que son 20 frutas por viaje que tiene que llevar a la empacadora. Y lo hace en un promedio de doce a catorce por día.
La diferencia es que no hay pérdida de tiempo, debido a que las cuadrillas en el campo las componen tres personas, una de las cuales ayuda a cargar los racimos hasta el cable secundario. Otro selecciona y corta el racimo, y el tercero lleva los 20 racimos hacia la planta empacadora.
En tanto Benito Smith, un dirigente sindical en Bocas del Toro, afirma que está de acuerdo con los cambios, pero que la empresa tiene que pagarle a los trabajadores, si son nuevas prácticas.
Este medio obtuvo la reacción de una fuente de la empresa, que pidió reserva de su identidad, donde manifiesta que la posición de la empresa es negociar y que los que se rehúsan a llegar a un acuerdo son los sindicalistas, pero no se puede acondicionar una finca a ese sistema sin que se nos dé la palabra de que se acepta, porque esto conlleva una gran inversión y la empresa no está en condiciones de invertir para perder.
Los bananeros de Changuinola llevan la fruta hacia el cable vía principal, mientras que los de Costa Rica hasta la empacadora.
En Bocas del Toro sólo se está realizando en las fincas 32, 43 y 64.
Los de Panamá afirman que la distancia es mayor hasta la empacadora y que el desgaste humano aumentará.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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