Unos 50 casos de vómitos, dolores estomacales y diarreas se han registrado, en menos de un mes, en la comunidad de Hacha, en el corregimiento de Llano Grande de La Pintada, situación que la población atribuye a que el agua que consumen proviene de una quebrada, ya que el acueducto rural que tenían ya colapsó y el nuevo nunca se entregó.
Efraín Jiménez, presidente del comité de Salud de la comunidad, dijo que todos los días hay uno o dos casos de diarrea y vómitos que no son propios de la época y aseguran saber que la causa es el agua que toman. Por ello piden que se construya el acueducto adecuado porque la empresa Corporación e Inversiones del Mundo S.A. lo abandonó y allí está el material en el suelo, abandonado también y ya deteriorado.
Por su parte Eduardo Pinzón, director regional de Salud de Coclé, afirmó que se envió un equipo para verificar el estado del agua que consume la comunidad y dar algunas recomendaciones de cómo clorarla de forma casera y hervirla hasta que el Prodec pueda resolver el problema.
Explicó que en La Pintada solo se han reportado 23 casos de diarrea, pero la comunidad indicó a través de sus dirigentes que por falta de un puesto de salud en la comunidad y en áreas cercanas, los casos no son registrados.
Pinzón señaló que ya conversaron con el director del Prodec en Coclé, quien explicó que la empresa encargada del acueducto abandonó el proyecto y se estudia la posibilidad de rescindirle el contrato.