Un nuevo deslizamiento se registró en la Quijada del Diablo, en la carretera que conecta a Chiriquí con Bocas del Toro, a unos 50 metros del primer derrumbe que ocurrió la pasada semana.
El deslizamiento cubrió los dos paños de la vía que conduce desde el distrito de Gualaca a las tierras bocatoreñas.
Luis Lombardo, director regional del Ministerio de Obras Públicas, explicó que el derrumbe se registró como a las 2:00 a.m. del martes, y no fue hasta las 2:00 p.m. cuando se les dio paso a los vehículos.
Aseguró que cayeron como 2,000 metros de material sobre la vía y la empresa Petroterminal ha trasladado equipo pesado para ayudar a despejar la vía que conduce a Chiriquí Grande.
Las áreas más críticas se han presentado en el kilómetro 73 y en el kilómetro 60 de esta carretera.
Al lugar se han desplazado una retroexcavadora y cuatro camiones volquete y personal técnico para poder desalojar la gran cantidad de tierra y rocas que cubrieron más de 100 metros lineales de carretera.
Por su parte, Armando Palacios director regional del Sistema Nacional de Protección Civil, manifestó que el derrumbe está muy próximo al anterior, donde la vía fue cerrada por varias horas y recomendó a los conductores mantener cuidado cuando se trasladan hacia Bocas del Toro por las condiciones de la vía y sobre todo los vehículos articulados.
En la primera ocasión los daños fueron un poco menores debido a que ayer las máquinas de trabajo estaban cerca del área y pudieron atender el problema
La pasada semana los camiones que transportaban banano se vieron afectados, porque no pudieron llevar el producto a tiempo para ser embarcado.
El departamento de relaciones públicas informó que una situación similar se dio en las regiones de Tolé en donde ya se removió todo el material que se encontraba obstaculizando la vía, al igual que en Renacimiento y Río Sereno, en el sector de Piedras gordas.
Las autoridades así como la comunidad esperan que las lluvias cesen para que los trabajos puedan ser terminados.