E l niño Kevin Jesús Cedeño, de dos años, casi muere en el hospital José Domingo de Obaldía en Chiriquí, producto de los maltratos que supuestamente le propinó su padrastro Emiliano Vega, de 28 años, el pasado sábado. El hecho se dio en el barrio Bolívar, mientras la madre se encontraba trabajando.
Al parecer Vega agarró al niño, le apretó el cuello y lo arrojó contra la pared, lo que según los informes médicos, le ocasionó varias fracturas en la cabeza, lesiones en la mano derecha, además de la oreja e hinchazón en un ojo.
La madre del niño, Yaneth Montenegro, denunció que el infante fue llevado de urgencias entre las 6:30 a 7:00 p.m., del sábado, gravemente herido y no reaccionaba, mientras su pareja alegó que el niño se había caído por las escaleras.
No obstante, según los exámenes médicos, las lesiones no podían ser de ninguna caída del baño, además se le notaba que intentaron estrangularlo. También su otra hija de 6 años relató que su padrastro se encerró en el baño con su hermano y escuchó cuando lo golpeaba contra la pared, sin dejarla entrar.
La denuncia formal fue interpuesta ante la Fiscalía Auxiliar del Ministerio Público por la madre del niño y el domingo se le ordenó a Emiliano Vega la detención preventiva, por lo que en estos momentos se encuentra en la cárcel pública de David.
En horas de la tarde de ayer se conoció que el menor estaba fuera de peligro y se encontraba mejor, por lo que fue trasladado de la sala de cuidados críticos a la de escolares del hospital.
Hasta el momento se desconocen las razones que provocaron que este sujeto de 28 años maltratara al niño. Se presume que el comportamiento agresivo de Vega tenga que ver con la formación militar que recibió en una escuela militar en Estados Unidos, donde se graduó.
Este caso de violencia intrafamiliar ha consternado a toda la población chiricana por la forma brutal en que fue agredido un niño tan pequeño e indefenso. La madre del pequeño Kevin espera que las autoridades hagan justicia en este caso, donde un menor pudo perder la vida.