La fuerte erosión en el cauce nuevo del río Farallón, está ocasionando graves daños al relleno que hace dos años se construyó para contener las aguas de esta fuente hidrográfica, que junto con el fenómeno de las altas mareas, derrumbó tres viviendas aledañas a la desembocadura de este río.
Hace tres años surgió en la comunidad de Farallón un movimiento orientado a que el Gobierno se interesara en la construcción de un muro para desviar las aguas del río, a otro cauce, con el fin de que las grandes crecidas acompañadas por las altas mareas no siguieran derrumbando las viviendas que están situadas al sur de esta región.
Luego de los estudios pertinentes de parte del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y de Recursos Naturales, hoy Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el presidente Ernesto Pérez Balladares, en una visita que realizó con expertos a la desembocadura del río Farallón, determinó que lo más viable para solucionar el problema del derrumbe de las viviendas en la parte sur, era desviar el cauce de esta fuente hidrográfica, a unos ciento cincuenta metros al sur del mismo.
Una empresa particular con el asesoramiento del MOP, desvió el cauce del río Farallón y cerca de las viviendas levantó un relleno de unos cincuenta metros de ancho, con lo cual ya no se derrumbaron más viviendas.
Dos años han pasado desde la construcción del relleno de tierra en el cauce nuevo del río Farallón, pero debido a que no se ha reforzado el mismo, la erosión ha ido marcando un gran deterioro al mismo, en esa faja de tierra de cincuenta metros de ancho, por lo que está en peligro de desaparecer si no es fortalecido, lo que causaría otra vez destrozos si coinciden las crecidas y las mareas altas.
Las familias que tienen residencias de veraneo y las que residen permanentemente en esa parte más angosta de Farallón van a ser otra vez muy perjudicadas si el relleno desaparece.
Dalia López, quien tiene más de cincuenta años de vivir en esa parte y sus familiares, dijeron a EPASA que esperan que el Gobierno central a través del MOP tome las medidas del caso para colocar cuanto antes el material adecuado para reforzar el relleno de tierra de manera que las aguas del río Farallón lleguen al mar sin hacer daño.
"Con mucha preocupación hemos podido ver cómo la erosión está causando graves deterioros al relleno de tierra, por lo que esta franja de cincuenta metros de ancho hay que reforzarla cuanto antes para que no desaparezca por la acción de la erosión", dijo López.
A pocos metros del mencionado relleno de tierra se encuentra una considerable cantidad de piedra de matacán, la que se presume que sería para reforzar el citado relleno, pero los moradores consideran que el MOP dentro de sus planes hará uso de otro material.
Nidia López, quien también vive cerca al río y el mar, manifestó que el tiempo no espera y que cuanto antes deberá reforzarse ese relleno, o de lo contrario, su vivienda estará en peligro cuando la estación lluviosa llegue con toda su intensidad y hagan también su aparición las altas mareas dentro de su ciclo natural.
A unos ciento cincuenta metros de la desembocadura del río Farallón se puede ver la forma como se está fortaleciendo la ribera con una malla de alambre especial, para evitar los derrumbes.
Los destrozos de la erosión son palpables en la ribera del río Farallón, y esto hay que solucionarlo cuanto antes, o de lo contrario, los ciudadanos volverán a sus protestas pidiendo un muro que contenga las fuertes crecidas.