Antonio Smith es un conductor de lancha, que lleva años dedicándose a estas labores para mantener a su familia.
Smith desde niño aprendió a navegar con su padre, a quien le ayudaba a realizar travesías hacia diferentes puntos del área costera.
Manifestó que ha aprendido a vivir en el peligro, pues frecuentemente se enfrentaban a situaciones difíciles en el mar, pero que han podido sobrellevar.
Comenta que todos los días sale a buscar el sustento para su familia, pues el conducir una lancha es como ser chofer de un autobús, es decir, demanda responsabilidad.
Destacó que el único problema de esta labor es que a veces se dan fuertes corrientes marinas que levantan grandes olas y que amenazan con hundir las embarcaciones.
Dijo que tristemente estos son algunos de los riesgos de la navegación, a los que se exponen todos los que viven en esas áreas costeras, donde no hay otro medio de transporte.