El virus de la "Mancha Blanca" es señalado como el principal causante de los estragos en las camaroneras de la región de Azuero, sin embargo, otra enfermedad ha contribuido grandemente a causar la mortandad, informó Luis Alberto Hooper, ingeniero agrónomo y especialista en la materia en los últimos años.
Hooper expresó que es un hecho innegable, que la cría de camarones de mar sufrió un latigazo de la naturaleza.
Agregó que no cree que la culpa de las grandes pérdidas en la industria camaronera haya sido solo el virus de la mancha blanca, sino también otra enfermedad, una bacteriosis que ha contribuido a la muerte de millones de ese crustáceo y se trata del Vibrio Alginolyticus.
El agrónomo respondió que los criaderos de camarones siempre iniciaban sus actividades cuando establecían las lluvias.
Recordó que antes, cuando no existían post-larvas de camarones de laboratorio era muy difícil y lo sigue siendo, el conseguir las crías de la naturaleza.
Las post-larvas aparecían en la naturaleza, tan sólo cuando se establecían las lluvias, indicó el experto.
Para Hooper, la actividad de cría daba inicio cuando se establecían las lluvias, los criaderos de camarones lograban dos temporadas de lo que ellos llaman erróneamente "siembra y cosecha".
Añadió que no se debe violentar la Lengua Castellana, por lo que no se debe emplear la terminología de la Botánica en las actividades de la Zoología es un barbarismo, al hablar de cultivo, siembra, cosecha y semilla de camarones.
Expresó que antes eran dos temporadas de estabulación y pesca de camarones de estanque, ya que la actividad es muy lucrativa pues se desarrollaron los laboratorios de cría larvaria.
Para el agrónomo, los propietarios de los actuales criaderos de camarones por las ansias de ganar más dinero, se adentraron en terrenos prohibidos por la naturaleza.
Afirmó que realizó un estudio y la observación de que durante la temporada seca, es muy difícil conseguir las crías de camarones en la naturaleza.
Explicó que las intensas radiaciones solares y otros factores naturales provocan que algunos patógenos se disparen para ejercer un control de la naturaleza sobre organismos tan prolíficos como el camarón de mar.
Indicó que durante los meses anteriores, la radiación solar fue cuatro meses más intensa, ya que este control sobreviene después de altas producciones de camarón durante los meses de octubre y noviembre.
Detalló que durante ese tiempo, la tierra viaja a su menor velocidad en el sistema solar, lo que provoca la mayor activación del sistema reproductivo de las especies marinas.
Hopper mencionó que los criaderos de camarones se olvidaron de la naturaleza, pensando en mayores ganancias, pues prefirieron iniciar las actividades en enero y febrero y recibieron los fulminantes rayos solares de la época.
A todo esto contribuyó el aumento de las densidades de post-larvas de camarones.
Anteriormente por lo regular se colocaban seis post-larvas por metros cuadrados y actualmente se ponen 14 por igual espacio.
Alegó que la mancha blanca es un adenovirus y que según informaciones científicas existen 33 tipos que atacan al hombre.
Puntualizó que una vez se establezcan las condiciones de lluvias y baje la densidad de los rayos solares y cambien otros factores naturales, los problemas de mortandad en el camarón de estanque disminuirán.