Los estudiantes de quinto y sexto grado del Centro Básico El Coco-Balboa de La Chorrera no dieron clases el lunes y martes, porque las sillas que habían sido usadas el pasado viernes en la celebración de la Semana del Campesino no fueron devueltas a sus respectivos salones.
La presidenta de la Asociación de Padres de Familia, María De León, comentó que el lunes le entregó las llaves del salón donde estaban las sillas al director del plantel como las 11:00 de la mañana, pero no las devolvió a sus salones porque ese no era el compromiso.
Sostuvo que le llamó la atención que algunos educadores mandaron a los estudiantes a sus casas porque las sillas no estaban en sus salones, mientras que otros como la maestra Adriana Alvarado le pidió a sus alumnos que cada uno cargara con su banca para no perder clases.
Según la madre de familia, el problema radica en que anteriormente eran los docentes los que hacían esta actividad, pero como ahora fue organizada por la asociación, surgieron las diferencias, pese a que el evento era para recaudar fondos para celebrar el Día del Niño, Estudiante y Maestro.
Por su parte, el director del plantel, Danilo López, responsabilizó a los padres de familia de los dos días de clases que perdieron los estudiantes, debido a que incumplieron con el compromiso de devolver las sillas a sus salones.
"Fue un error de los padres de familia que no tienen experiencia en estas actividades", dijo López.