El alcalde de Antón, Jorge Cáceres, ordenó destruir las cadenas y los candados que colocaron particulares en el sector de playa de Sea Cliff, lo que impedía el paso de vehículos a la servidumbre pública y que generó una protesta de los residentes y pescadores de esas áreas.
En la entrada de esa playa, que forma parte del poblado de Las Guías, en el distrito de Antón, provincia de Coclé, existía un letrero con el texto de la resolución 257 de 2010, autorizado por la Alcaldía, en el que se prohíbe el tránsito a buses y otros vehículos porprotestas de moradores de las áreas adyacentes y pescadores de Antón, aspecto que rechazó Cáceres.

“Nunca autorizamos el permiso para la colocación de este letrero, ni de la cadena que imposibilita el paso a la servidumbre pública”, indicó Cáceres.
Expresó que en el caso de la playa Sea Cliff , los tribunales determinaron que es de acceso público y ningún particular la puede cerrar a su antojo.

Por su parte, Carlos Sossa, miembro de la Asociación de residentes de Sea Cliff, informó telefónicamente que se puso el candado como medida de seguridad.
“Se hizo para evitar que gente extraña que utiliza el lugar haga desórdenes y ponga el volumen de la música muy alta, lo que afecta a los residentes”, señaló Sosssa.
Manifestó que esa situación representa un peligro, por lo que tomaron esa medida.
Armando Henríquez, un pescador del sector, trató como de costumbre, de llegar hasta la playa para realizar su trabajo de pesca, pero se encontró con la cadena que impedía el paso de vehículos y, por ende, el libre acceso a la playa.
Expresó que, si bien se puede pasar a pie por la servidumbre, rechaza la medida autoritaria asumida por algunos particulares.
“Las autoridades tienen que llamarle la atención a estas personas, que en forma irresponsable bloquearon con cadena y candado y colocaron un letrero que dice: ‘alto voltaje’, lo que limita y perjudica su labor como pescadores que tratan de llevar el sustento diario a sus familias.
Mientras tanto, otro obrero del mar, Alexander Sánchez, asegura que no es posible que cuando los tribunales dieron a conocer que esta es una servidumbre pública, ahora otro particular llega e impide el libre tránsito sin ningún tipo de consulta.
Recordó que una comunidad unida peleó años atrás en las calles contra la medida tomada por uno de los propietarios de una casa de playa, Richard Cruset, aspecto que los tribunales fallaron y ahora surge otro grupo minúsculo a impedir nuevamente el libre tránsito a un área pública.
Por su parte, Bernabé Mendoza, ingeniero municipal de Antón, manifestó que ese departamento en ningún momento recibió solicitud para instalar esos postes.
“Sabemos que existe un fallo legal donde señala que la servidumbre en la playa Sea Cliff es pública y no una propiedad privada”.
Por su parte, Isaías Reyes, Tesorero de Penonomé, manifestó que esa instancia es muy cuidadosa y no realizan cobros si la ingeniería no certifica que la construcción es legal.
Agregó que tanto Ingeniera Municipal como la Tesorería trabajan en conjunto con el alcalde para evitar errores que puedan traer afectación a la municipalidad o a las comunidades.