Coclé. Pescadores artesanales de la comunidad de El Rompío en la playa El Salado de Aguadulce se encuentran preocupados por las consecuencias económicas que se registrarán luego de la aparición de saxitoxinas de la marea roja, refiriéndose a las ventas de los moluscos.
Durante la época de la veda del camarón y la difícil actividad de la pesca, la mayoría de los residentes de esta comunidad consiguen el sustento de sus hogares a través de la extracción y venta de moluscos, entre estos, la almeja negra de manglar.
Un morador del área, Roberto López, manifestó que el problema está afectando a más de 100 pescadores y concheros en distintos puntos de la ciudad de Aguadulce. En tanto, que funcionarios del Departamento de Protección de Alimentos (DEPA) del Ministerio de Salud (MINSA) de Coclé, visitaron el área para brindar las recomendaciones y alertar a la población sobre las consecuencias del consumo de los productos en estas condiciones.
La visita forma parte del operativo que llevan funcionarios para detectar los locales que insistan en la venta de este producto, a pesar de prohibición dada por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP). Por su parte, uno de los funcionarios de DEPA de Coclé, Gabriel Conte, reiteró que el consumo de estos productos, ya sea conchas negras, longorones o almejas chicas, puede causar severos daños a los seres humanos, afectando principalmente el sistema nervioso.
Pese a que algunos pescadores expresaron que apoyarían a los funcionarios del MINSA en todas las investigaciones y monitoreos que realicen para determinar el aumento o la disminución de la saxitoxinas de los moluscos, hay quienes por carecer del recurso económico están consumiendo el producto, poniendo en riesgo su propia vida.